Los presos extranjeros en Alemania vuelven a situarse en el centro del debate político tras la publicación de nuevos datos sobre la población penitenciaria. Un análisis del diario alemán Neue Osnabrücker Zeitung, difundido por Remix News, cifra en el 44,8% el porcentaje de reclusos sin nacionalidad alemana y refleja un aumento sostenido durante la última década.
Un porcentaje que marca un nuevo máximo histórico
Según el análisis elaborado a partir de la información facilitada por los 16 ministerios de Justicia de los estados federados, en marzo de 2026 había 60.408 personas ingresadas en prisiones alemanas o en situación de prisión preventiva. De ellas, cerca de 27.000 carecían de la nacionalidad alemana, lo que representa un 44,8% del total.
El informe muestra que los presos extranjeros en Alemania han aumentado de forma constante desde 2015, cuando los presos extranjeros representaban en torno al 30% de la población penitenciaria.
El propio estudio advierte que este porcentaje únicamente contabiliza a quienes no poseen la ciudadanía alemana. Las personas nacidas en el extranjero que han adquirido la nacionalidad o cuentan con doble nacionalidad figuran estadísticamente como alemanas, por lo que el número de reclusos de origen extranjero podría ser superior.
Berlín y Hamburgo rozan el 60%
Las mayores proporciones se concentran en varios estados del oeste y, especialmente, en las ciudades-estado.
Según los datos publicados por Neue Osnabrücker Zeitung, los ciudadanos extranjeros representan el 59% de la población penitenciaria de Berlín y el 58% en Hamburgo. También superan la mitad de los internos en Baviera, Baden-Wurtemberg y Hesse.
La situación cambia en varios estados del este del país. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Sajonia-Anhalt y Turingia, aproximadamente uno de cada cuatro presos no tiene nacionalidad alemana.
Los presos extranjeros en Alemania duplican el peso de la población inmigrante
El análisis también pone el foco en la diferencia entre el peso de la población extranjera en el conjunto del país y su presencia en las cárceles. Según recoge Remix News, los ciudadanos extranjeros representan algo menos del 17% de la población residente en Alemania, mientras que su presencia en los centros penitenciarios alcanza ya casi el 45%.
El periódico alemán añade que buena parte de los reclusos extranjeros procede de países de Europa del Este y de distintos Estados árabes.
El aumento de presos extranjeros en Alemania preocupa a los funcionarios
La Asociación Alemana de Funcionarios de Prisiones considera que la evolución de la población reclusa está incrementando la presión sobre un sistema penitenciario que ya trabaja con dificultades.
Su presidente, René Müller, explicó al Neue Osnabrücker Zeitung que las barreras idiomáticas complican el trabajo diario de los funcionarios. Según señaló, la disponibilidad de intérpretes resulta insuficiente y las herramientas de traducción no sustituyen la comunicación necesaria para abordar conflictos o preparar la reinserción de los internos.
Müller también advirtió que esas dificultades pueden favorecer el aislamiento de determinados grupos dentro de prisión y aumentar los problemas de convivencia.
Por su parte, el Ministerio de Justicia de Baviera también citó las barreras lingüísticas y determinadas diferencias culturales como factores que pueden generar conflictos entre internos y personal penitenciario, según la información publicada por el diario alemán.
Coste económico y reacción política
Remix News recuerda además que ya informó en 2024 sobre el coste del sistema penitenciario alemán. Según esos cálculos, el mantenimiento de las cárceles ascendía a unos 4.140 millones de euros anuales, de los que aproximadamente 1.820 millones correspondían al encarcelamiento de ciudadanos extranjeros.
Entre las reacciones políticas recogidas por Remix News figura la del diputado de Alternativa para Alemania (AfD), Martin Hess, quien afirmó que estas cifras reflejan, a su juicio, las consecuencias de la política migratoria desarrollada en el país. El parlamentario reclamó endurecer las deportaciones de delincuentes extranjeros y revisar la legislación migratoria.






















