La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha anunciado un nuevo paquete de medidas educativas que contempla limitar la presencia de alumnos extranjeros por aula y prohibir determinadas prendas islámicas en los centros escolares. La propuesta será presentada próximamente ante el Consejo de Ministros italiano.
Las nuevas iniciativas forman parte de la política del Gobierno de Meloni en materia de inmigración e integración. Entre las medidas anunciadas también figura la obligación de que los padres de alumnos extranjeros con importantes dificultades de integración aprendan italiano.
Italia estudia limitar el número de alumnos extranjeros por clase
Meloni adelantó las principales líneas de la reforma durante su intervención en Fenix, el encuentro organizado en Roma por Gioventù Nazionale, las juventudes de Hermanos de Italia.
Durante su discurso, la primera ministra defendió que los estudiantes italianos no deberían convertirse en una minoría dentro de sus propias aulas. El Ejecutivo pretende establecer un porcentaje máximo de alumnos extranjeros por clase con el objetivo declarado de favorecer la integración y evitar una excesiva concentración de estudiantes de origen extranjero en determinados centros.
La propuesta, sin embargo, también ha generado dudas sobre su aplicación práctica. Antonello Giannelli, presidente de la Asociación Nacional de Directores, ha advertido de las dificultades que podría provocar una limitación de este tipo en barrios y zonas donde existe una elevada concentración de población extranjera.
Prohibición del burka y el hiyab en los colegios italianos
Otra de las medidas anunciadas afecta al uso de prendas islámicas en los centros educativos. El Gobierno italiano plantea impedir que los alumnos acudan a clase con el rostro cubierto y contempla específicamente el veto del burka y el hiyab.
Meloni ha defendido esta decisión apelando a la necesidad de que los estudiantes acudan a la escuela con el rostro visible. La primera ministra también ha relacionado la medida con la defensa de la igualdad entre hombres y mujeres, un principio que considera fundamental tanto en los centros educativos como en el conjunto de la sociedad italiana.
Cambios en la formación técnico-profesional
El paquete de reformas educativas anunciado por Meloni no se limita a las cuestiones relacionadas con la inmigración. El Ejecutivo italiano también quiere introducir modificaciones en la educación técnico-profesional.
Una de las propuestas consiste en extender la denominación de «liceo» a los centros de carácter técnico-profesional. El objetivo, según ha explicado la primera ministra, es reforzar el reconocimiento social de estos estudios y equipararlos a otras vías educativas.
Meloni ha defendido que los alumnos que optan por la formación técnico-profesional deben recibir el mismo reconocimiento que quienes escogen otros itinerarios académicos.
Giorgia Meloni reivindica la cultura del esfuerzo en las aulas
Durante su intervención, la primera ministra italiana también puso el foco en el sistema de evaluación de los estudiantes. Meloni defendió una educación basada en la cultura del esfuerzo, la evaluación y la corrección de los errores.
En este sentido, cuestionó la idea de conceder aprobados de manera generalizada como fórmula para garantizar la igualdad entre los alumnos. Según su planteamiento, una evaluación exigente permite identificar las dificultades de quienes necesitan apoyo y, al mismo tiempo, reconocer el rendimiento de los estudiantes con mejores resultados.
La primera ministra abogó así por mantener criterios de evaluación claros y por una escuela capaz de detectar las carencias académicas de los alumnos y ofrecerles el apoyo necesario.
El Gobierno italiano destaca el aumento de la financiación universitaria
Meloni también aprovechó su discurso para defender la gestión de su Gobierno en materia universitaria. De acuerdo con las cifras ofrecidas por la propia primera ministra, el Fondo de Financiación Ordinaria de las universidades italianas asciende actualmente a 9.400 millones de euros.
Meloni comparó esta cantidad con los 8.400 millones de euros que, según afirmó, correspondían al fondo cuando su Ejecutivo llegó al poder. Asimismo, señaló que la financiación actual representa un incremento del 25 % respecto a 2019.
Las medidas anunciadas forman parte de una reforma educativa más amplia que el Gobierno italiano pretende llevar próximamente al Consejo de Ministros y que combina propuestas sobre integración, inmigración, educación técnico-profesional, evaluación académica y financiación universitaria.























