La Policía Nacional ha detenido en Marruecos al presunto máximo responsable de una de las mayores organizaciones criminales dedicadas al tráfico de hachís que operaban en España. El arresto, practicado el pasado 8 de octubre en Tánger, culmina una nueva fase de la denominada Operación Sauron, una investigación iniciada a principios de 2025 que se ha saldado con 86 detenidos y la incautación de más de diez toneladas de droga.
El sospechoso permanecía fugado desde marzo de 2026 y fue localizado gracias a la cooperación policial y judicial entre España y Marruecos, en virtud de una orden internacional de detención. Actualmente se encuentra en prisión en el país vecino, a la espera de que se tramite su extradición a España.
La operación, dirigida por la Audiencia Nacional, ha permitido detener a 86 personas en distintas provincias españolas: 65 en Madrid, diez en Guadalajara, cinco en Valencia, tres en Málaga y una en cada una de las provincias de Burgos, Almería y Girona. De los arrestados, 18 han ingresado en prisión.
Una red internacional con infraestructura en España
Según la investigación policial, la organización introducía grandes cargamentos de hachís procedentes de Marruecos mediante transportes marítimos y por carretera.
Una vez en territorio español, la droga era trasladada hasta diferentes puntos de almacenamiento, principalmente en Madrid, desde donde se organizaba su distribución por España y otros países europeos.
Los investigadores descubrieron que los integrantes de la red utilizaban plataformas de mensajería encriptada para coordinar los envíos, controlar los transportes y gestionar las denominadas «guarderías», viviendas de alquiler, urbanizaciones y naves industriales empleadas para ocultar la mercancía. En total, los agentes desmantelaron siete puntos de almacenamiento en Madrid, Guadalajara y Valencia.
2.100 kilos de hachís
Entre las principales intervenciones destacan los más de 2.100 kilos de hachís encontrados en una vivienda del barrio madrileño de Las Tablas, una tonelada localizada en otro inmueble de Sanchinarro y las 4,6 toneladas incautadas en una nave industrial de Silla, en Valencia.
También se localizaron más de 960 kilos de hachís y 12 kilos de cogollos de marihuana en una vivienda situada a las afueras de Madrid.
Armas, coches de lujo y casi medio millón de euros
El balance de la Operación Sauron refleja la dimensión económica y logística de la organización. La Policía ha intervenido 10,8 toneladas de hachís, más de 21,8 kilos de marihuana, dos armas largas, cuatro armas prohibidas, 25 vehículos, 15 relojes de lujo y cerca de 466.000 euros.
La investigación también ha sacado a la luz un entramado destinado presuntamente a blanquear los beneficios del narcotráfico. Entre los mecanismos detectados figuran créditos fraudulentos mediante testaferros, falsificación de nóminas y facturas a través de empresas pantalla y adquisición de inmuebles y vehículos de alta gama.
Artes gráficas y 5.000 euros mensuales
Según los investigadores, el presunto líder figuraba como empleado de una empresa de artes gráficas, donde cobraba más de 5.000 euros netos mensuales pese a no desarrollar una actividad laboral efectiva.
La investigación continúa abierta y la Policía Nacional no descarta nuevas detenciones. La captura del principal sospechoso en Tánger supone un avance en la lucha contra las redes que utilizan la ruta marroquí para introducir grandes cantidades de droga en Europa, aunque su eventual entrega a España dependerá de la tramitación judicial correspondiente.






















