Kylian Mbappé, uno de los futbolistas más identificados con las causas progresistas y el discurso del wokismo, el NO BALÓN DE ORO, acaba de recibir una inesperada lección sobre los límites de la libertad de expresión bajo el comunismo.
La televisión estatal china CCTV ha suspendido las retransmisiones de LaLiga y de los partidos relacionados con el delantero del Real Madrid después de que el francés se tomara con humor un meme que lo compara con Mao Zedong, el fundador de la dictadura comunista china.
La decisión, adelantada por el medio local The Paper, entró en vigor la noche del lunes y no se limita a retirar los encuentros de la competición española. También incluye la eliminación de anuncios y vídeos protagonizados por Mbappé, cuya imagen ha desaparecido de las campañas comerciales de varias compañías chinas.
China contra Mbappé y LaLiga
El golpe económico tampoco se ha hecho esperar. Las empresas Dongpeng Beverage Group, Mengniu y Milkground han anunciado la ruptura de sus acuerdos comerciales con el futbolista, alegando su rechazo a comportamientos que «hieran los sentimientos del pueblo chino».
La polémica estalló después de que Mbappé, preguntado por su meme favorito durante una entrevista, reconociera que se había reído especialmente con una imagen en la que su rostro aparecía superpuesto al de un dictador chino. «Lo utilizo mucho con mis amigos», explicó el delantero.
Aunque el francés no mencionó expresamente a Mao, la referencia era evidente. Y en China, donde el Partido Comunista mantiene un férreo control sobre la información y las expresiones políticas, la broma ha terminado convertida en un auténtico escándalo.
El comunismo no entiende de bromas
El episodio resulta especialmente llamativo por la trayectoria pública de Mbappé, que en numerosas ocasiones ha defendido posicionamientos políticos y sociales asociados al progresismo. Sin embargo, la tolerancia que algunos sectores exhiben ante determinadas causas desaparece cuando la sátira apunta directamente a uno de los símbolos del comunismo.
En China, las burlas sobre antiguos dirigentes y figuras históricas vinculadas al Partido Comunista pueden ser perseguidas bajo la legislación que protege a los denominados «héroes y mártires». La censura política forma parte del funcionamiento habitual del régimen.
El portal deportivo Dongqiudi ha ido incluso más lejos: ha eliminado el nombre de Mbappé de su clasificación del Balón de Oro de 2026, sustituyéndolo por la expresión «no existe tal persona». El francés terminó segundo en la votación, por detrás de Harry Kane y por delante de Lamine Yamal.
Para China, Mbappé es un jugador "fallecido"
La plataforma también publicó una fotografía en blanco y negro del delantero, un tratamiento visual que en las redes chinas suele asociarse con imágenes de personas fallecidas.
La paradoja es evidente: Mbappé ha descubierto que el humor y la libertad de expresión no funcionan igual en todas partes. Y mientras LaLiga paga las consecuencias de una polémica protagonizada por una de sus principales estrellas, el delantero comprueba que el comunismo que algunos idealizan desde Occidente no tiene precisamente sentido del humor cuando la sátira toca a sus dirigentes.























