La Policía Nacional ha detenido a Pablo Puerto Campos, dirigente sindical de UGT en Educación en Madrid y excandidato del PSOE en Segovia, por su presunta implicación en numerosos episodios de acoso sexual, amenazas e intimidación a mujeres en diferentes puntos del centro de la capital. Según ha adelantado el programa Vamos a ver, de Telecinco, los investigadores tienen constancia de nueve denuncias formalizadas, aunque en las redes sociales se han difundido testimonios de más de un centenar de mujeres que aseguran haber sufrido comportamientos similares por parte del investigado. Los relatos describen abordajes en plena calle, seguimientos hasta las inmediaciones de los domicilios y comunicaciones telefónicas con insultos, amenazas y expresiones de contenido sexual vejatorio.
La investigación ha adquirido una notable repercusión pública después de que varias de las presuntas víctimas relataran sus experiencias y describieran un patrón de comportamiento que, según sus testimonios, se repetía con distintas mujeres. El detenido habría utilizado diferentes pretextos para iniciar conversaciones con desconocidas, presentándose en ocasiones como abogado y, en otras, como un alto cargo del Estado con importantes contactos profesionales. Su objetivo, según las versiones difundidas, era conseguir los números de teléfono de las mujeres, a las que posteriormente habría llegado a perseguir o intimidar cuando rechazaban sus aproximaciones. La Policía ha pedido a otras posibles afectadas que comuniquen los hechos, con el propósito de esclarecer el alcance de las conductas denunciadas y determinar si existen más episodios relacionados con el investigado.
Se hacía pasar por abogado y alto cargo del Estado para conseguir los teléfonos de las mujeres
Los testimonios recogidos por Telecinco describen una forma de actuar en la que el investigado supuestamente recurría a su aparente posición profesional para generar confianza y prolongar el contacto con las mujeres a las que abordaba. En algunas ocasiones aseguraba ejercer como abogado y preguntaba por la ubicación de un cajero automático donde, según afirmaba, había quedado con un cliente. En otras, manifestaba ser un alto cargo del Estado con una considerable influencia, aseguraba trabajar en la zona de las Cuatro Torres de Madrid y trataba de convencer a sus interlocutoras de que les resultaría útil disponer de sus contactos. Las mujeres que han relatado estos encuentros sostienen que la insistencia no siempre terminaba cuando intentaban marcharse, sino que en determinados casos daba paso a seguimientos que podían prolongarse durante varios días.
Una de las afectadas explicó en el programa televisivo que fue interceptada mientras regresaba a su domicilio después de trabajar. Según su relato, el hombre comenzó a hablarle y le exigió que le facilitara su número de teléfono, una petición a la que ella trató de resistirse mientras intentaba continuar su camino. La situación se agravó cuando, siempre de acuerdo con su testimonio, el investigado comenzó a seguirla hasta un callejón, provocándole una sensación de temor que aumentó posteriormente al recibir mensajes de WhatsApp desde un número desconocido. En esas comunicaciones le preguntaban por su ubicación y, cuando quiso conocer la identidad de quien le escribía, recibió una respuesta amenazante: «Soy tu peor pesadilla, zorra, ingrata». La mujer también aseguró que el hombre llegó a acercarse a la ventana de su vivienda, circunstancia que incrementó su preocupación ante la posibilidad de que conociera su domicilio.
El espacio de Telecinco mostró igualmente otras comunicaciones atribuidas a Puerto Campos en las que aparecían insultos y expresiones sexuales degradantes dirigidas a las mujeres. Entre los mensajes difundidos figuraba la frase «Limítate a ser receptáculo de esperma», además de otros comentarios humillantes que, según las afectadas, formaban parte de una dinámica de intimidación. Los relatos coinciden en señalar el miedo que provocaban tanto los encuentros presenciales como las posteriores comunicaciones telefónicas, especialmente cuando las mujeres creían que podían volver a encontrarse con el hombre en sus desplazamientos habituales. No obstante, conviene distinguir entre las nueve denuncias de las que tiene constancia la Policía Nacional y los más de cien testimonios publicados en internet, ya que estos últimos no equivalen necesariamente a denuncias policiales ni permiten dar por acreditados judicialmente todos los episodios relatados.
Dirigente de UGT en Madrid y número dos del PSOE en un municipio de Segovia
La identidad del detenido ha situado el caso también en el ámbito sindical y político debido a su trayectoria pública. Pablo Puerto Campos desempeñaba responsabilidades en UGT Educación en Madrid y había participado anteriormente en una candidatura del Partido Socialista en la provincia de Segovia. En concreto, concurrió a las elecciones municipales de 2019 como número dos de la lista del PSOE en Lastras de Cuéllar, una localidad segoviana. Esta vinculación ha incrementado la atención sobre el caso, aunque las acusaciones conocidas se refieren a presuntas conductas personales y no implican por sí mismas responsabilidad de las organizaciones con las que el investigado ha mantenido relación.
Desde UGT han expresado su sorpresa ante las informaciones difundidas y han asegurado que no tenían conocimiento de comportamientos semejantes en el entorno laboral de Puerto Campos. El sindicato ha señalado que abordará lo ocurrido con «cautela y contundencia», si bien no han trascendido detalles concretos sobre posibles decisiones internas relacionadas con la situación del dirigente sindical. La organización se ha encontrado así ante un caso de considerable repercusión mediática, especialmente por el número de mujeres que aseguran haber vivido episodios similares y por la gravedad de las amenazas y expresiones atribuidas al investigado. Hasta el momento, la información disponible no permite determinar si se han adoptado medidas disciplinarias ni si las acusaciones han tenido consecuencias sobre sus responsabilidades dentro del sindicato.
En libertad tras su detención mientras se esclarecen las denuncias
Pese a las acusaciones difundidas, Puerto Campos quedó en libertad el pasado sábado, según la información facilitada por el programa Vamos a ver. No han trascendido suficientes detalles sobre las circunstancias de su puesta en libertad, las eventuales medidas cautelares o la situación procesal de las actuaciones, por lo que no es posible precisar el alcance de las decisiones judiciales que se hayan podido adoptar. La puesta en libertad no supone por sí misma el archivo de las denuncias ni permite anticipar el resultado de las investigaciones, que deberán determinar la existencia de posibles responsabilidades penales a partir de los hechos denunciados y las pruebas disponibles.
La Policía Nacional ha instado a otras mujeres que consideren haber sufrido situaciones similares a ponerlas en conocimiento de las autoridades, una circunstancia que podría contribuir a esclarecer el número de episodios denunciados y su posible relación. El caso permanece bajo atención pública después de que más de un centenar de mujeres compartieran sus experiencias en redes sociales, aunque la cifra de denuncias policiales conocida hasta ahora se sitúa en nueve. La investigación deberá establecer qué hechos pueden acreditarse y cuál es la eventual responsabilidad del detenido, que mantiene su derecho a la presunción de inocencia mientras no exista una resolución judicial firme que determine lo contrario.





















