La amenaza de nuevos saqueos y disturbios callejeros se extiende por las redes sociales. Más de 70 cuentas de TikTok han difundido convocatorias para movilizar a jóvenes en doce ciudades españolas con el objetivo de repetir escenas de violencia como las registradas en Francia y los recientes asaltos a comercios de Barcelona, según publica OKDIARIO.
Madrid y Barcelona figuran entre los principales objetivos de estas llamadas, que también afectan a ciudades como Sevilla, Zaragoza y Bilbao. Los mensajes, difundidos bajo la palabra clave Blocus, remiten a grupos cerrados de WhatsApp y Telegram donde, según la información publicada, se compartirían instrucciones sobre puntos de encuentro, horarios y establecimientos susceptibles de ser asaltados.
El dato más preocupante es el perfil de los participantes. Según la actualización facilitada para esta información, el 90% serían menores de edad y casi todos tendrían origen magrebí y residirían en España. Se trata de un dato que deberá contrastarse con información policial detallada y que no permite atribuir conductas delictivas a una comunidad por su origen.
La investigación policial trata de esclarecer quién está detrás de las convocatorias y si existe coordinación entre los diferentes perfiles. Los carteles difundidos utilizan lemas distintos y recurren a reivindicaciones relacionadas con la vivienda, la precariedad, el turismo o supuestas discriminaciones, pero no aparecen firmados por una organización, sindicato o partido que asuma públicamente su autoría.
Grupos cerrados y llamamientos a la violencia
La preocupación de los investigadores se centra en la capacidad de estas cuentas para captar a menores y trasladar las convocatorias desde las redes sociales hasta las calles. Los grupos privados permitirían concretar lugares y horarios, así como difundir instrucciones entre los participantes.
El balance de los disturbios del sábado en Barcelona, recogido por OKDIARIO, asciende a 128 detenidos, 72 de ellos menores, 23 comercios saqueados y 15 agentes heridos. Unos datos que reflejan la gravedad de los incidentes y el impacto sobre los comerciantes y las fuerzas de seguridad.
La policía catalana también trabaja con otros cuerpos policiales europeos para identificar a los promotores de Blocus. Por el momento, la información publicada no acredita que exista una dirección centralizada ni confirma una supuesta injerencia extranjera.
Seguridad, menores y responsabilidad
La posibilidad de que las convocatorias se reproduzcan en otras ciudades plantea un desafío para la seguridad ciudadana. Los comerciantes temen nuevos destrozos y robos, mientras los agentes deben anticiparse a movilizaciones cuyo alcance y organización todavía están bajo investigación.
La respuesta exige identificar a los responsables, prevenir los ataques y aplicar la ley cuando se acrediten delitos, con independencia de la edad o procedencia de sus autores. Si se confirma la participación de menores, también será necesario esclarecer cómo se les reclutó y qué mecanismos se utilizaron para incitarlos a delinquir.
La prioridad debe ser impedir que las redes sociales se conviertan en herramientas para organizar saqueos y poner en peligro a ciudadanos y policías. La investigación deberá determinar quién promueve estas convocatorias, qué objetivos persigue y qué responsabilidad corresponde a cada participante, sin convertir las sospechas sobre determinados perfiles en conclusiones generales sobre colectivos enteros.





















