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Un okupa marroquí dispara al propietario del inmueble y a un Mosso del GEI

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Herido en el tiroteo con la Policía, el okupa marroquí afirmó antes de ser reducido que sólo saldría muerto de la propiedad

Un okupa marroquí disparó el pasado miércoles al propietario de la masía que usurpaba y a los Mossos cuando se personaron a detenerlo. El sujeto empleó una escopeta de caza cargada con perdigones y resultó herido en el tiroteo con la Policía.

El tiroteo tuvo lugar en una masía del término municipal de Les Llosses, en la comarca de Ripollés, Gerona. Un marroquí, de nombre Mustafá, recibió la visita de un vecino relacionado con la propiedad de la masía que ocupaba ilegalmente desde hace 20 años.

El marroquí reacciona a tiros a la petición del desalojo

Según apuntan las primeras informaciones disponibles recogidas por El Caso, Nil Anselmo, de 25 años, hijo del alcalde de Sant Joan de Frontanyà, se personó en la masía usurpada por el marroquí y le conminó a marcharse.

Ante la petición, el okupa reaccionó con violencia y disparó al joven con una escopeta de caza cargada con perdigones. El agresor efectuó el disparo a unos 30 metros de distancia, circunstancia que, junto al tipo de munición, salvó la vida de la víctima al recibir con mayor dispersión la lluvia de 40 perdigones del cartucho.

El herido, hijo del fue trasladado por una ambulancia del SEM al hospital Parc Taulí de Sabadell. Las heridas no revisten gravedad, la víctima permanece estable y no se teme por su vida.

Al parecer, indicaron los vecinos, el okupa marroquí se arrogó la propiedad del inmueble en estado de abandono, porque realizó obras para habitarlo.

Atrincherado en la masía, dispara también a los Mossos

Cuando llegaron los Mossos, el tirador se había atrincherado en la casa y decidieron negociar con él para su entrega.

Las fuerzas del orden desplegaron en el lugar agentes del ARRO, del Grupo Especial de Intervención (GEI) y negociadores de la Unidad Central de Secuestros y Extorsiones (UCSE) para solucionar la situación pacíficamente.

Por lo que se conoce hasta ahora del suceso, el okupa manifestó que sólo saldría muerto de la masía que usurpaba e interrumpió el contacto con los negociadores, por lo que dieron por fallida la negociación. Quince efectivos del GEI de los Mossos rodearon la masía y procedieron a asaltar la casa.

Según fuentes policiales, el marroquí, escondido en una habitación, disparó la escopeta contra el agente que encabezaba el grupo, uno de los perdigones rebotó contra el escudo balístico y le golpeó la rodilla. El Policía tuvo que dejar la intervención, lesionado.

Mustafá encaró a un segundo agente del GEI, ignoró su orden de deponer el arma y volvió a disparar con idéntico resultado, un perdigón se coló bajo la protección balística y le hirió leve en la pierna.

Los agentes devolvieron los disparos al okupa y recibió cuatro impactos de bala: uno en el tórax, dos en el abdomen y uno en la mano, pero sobrevivió y se mantuvo consciente. En ese momento, los agentes pudieron reducirle y detenerlo.

Los médicos desplazados al lugar estabilizaron al delincuente y lo sedaron para trasladarlo en helicóptero al hospital. El Policía que sufrió el disparo recibió asistencia médica allí mismo, en la masía, por una herida leve.

Querella contra Mustafá por disparar a matar

El viernes 16 de junio, los servicios jurídicos del sindicato que representa a los agentes heridos presentaron una querella criminal contra Mustafá por dos delitos de homicidio en grado de tentativa, lesiones y resistencia a los agentes. El tirador podría recibir una pena de 30 años de cárcel.

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