El inmigrante marroquí detenido este lunes en Montefrío (Granada) tras agredir con un hacha a tres vecinos pronunció de forma espontánea, mientras era trasladado al calabozo, una frase que ha generado gran conmoción en el municipio:
«He sentido la llamada de Alá y todos los cristianos deben morir».
El detenido, de 45 años y sin antecedentes penales ni psiquiátricos registrados, atacó alrededor de las 11:00 horas en plena vía pública.
Persiguió y agredió con un hacha a un anciano de 69 años con problemas de movilidad, a una mujer que sufrió un traumatismo craneal por un hachazo y a otra que resultó con lesiones en las manos y la amputación de un dedo.
Los vecinos del pueblo alertaron rápidamente a la Guardia Civil y colaboraron activamente en su localización. El agresor, durante su huida, provocó un accidente de tráfico sin heridos y fue detenido en un olivar cercano con el apoyo de un helicóptero del instituto armado.
Dispositivo de seguridad reforzado
Tras el ataque, los vecinos se concentraron de forma espontánea ante el Ayuntamiento. En el marco del dispositivo preventivo desplegado, un vecino de 36 años fue detenido por resistencia y desobediencia a la autoridad.
La Guardia Civil ha reforzado en las últimas horas su presencia en Montefrío, un municipio de algo más de 5.000 habitantes, con efectivos de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) para evitar posibles enfrentamientos o actos de venganza.
Varios vecinos han expresado su hartazgo ante la situación de inseguridad que, según denuncian, vive el pueblo desde hace tiempo. “No es racismo, estamos hartos de los delincuentes. Solo queremos convivir en paz”, declaró un residente llamado Eloy.
Investigación abierta
Según fuentes de la Guardia Civil, por el momento no se han detectado vínculos del detenido con actividades yihadistas, aunque la investigación continúa abierta y todas las hipótesis permanecen activas, incluida la posibilidad de que sufriera un trastorno puntual en el momento de los hechos.
La declaración del agresor durante su traslado ha causado una profunda conmoción entre los habitantes de Montefrío.












