El Gobierno ha admitido lo que muchos llevaban semanas denunciando: no tiene ni idea de cuántos inmigrantes permanecen realmente en Ceuta tras la entrada masiva registrada en agosto de 2026. El ministro Ángel Víctor Torres reconoció que resulta "imposible" ofrecer una cifra exacta, una confesión que confirma la falta de control sobre una crisis que el Ejecutivo lleva semanas intentando minimizar.
Torres admite que no hay cifra exacta
Preguntado directamente por el número de personas que continúan en la ciudad autónoma, Torres respondió que es "imposible" precisarlo. El ministro apuntó que entre las prioridades del Gobierno figura la reagrupación familiar de los menores antes que su traslado inmediato a la península, aunque el propio presidente, Pedro Sánchez, no ha descartado esa opción si la situación lo exige.
4.000 retornos voluntarios y miles de menores sin identificar
Según los datos aportados por el propio Torres, 4.000 personas han regresado de forma voluntaria a Marruecos desde el 10 de agosto. Se han registrado 2.000 menores migrantes, aunque el propio ministro reconoce que hay más sin identificar todavía. A ello se suman 3.500 plazas de acogida ya habilitadas y otras 6.000 que están previstas próximamente, cifras que dan una idea de la magnitud de un dispositivo que sigue creciendo semana a semana.
El Gobierno toma el control del puerto de Ceuta
Con el argumento de necesitar más espacio para alojar a los migrantes, el Ejecutivo ha asumido el control del puerto de Ceuta, una decisión adoptada pese a la oposición expresa del presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas. La medida ha generado malestar entre las autoridades locales, que ven cómo Madrid toma decisiones sobre su territorio sin contar realmente con su opinión.
Más personal para acelerar las devoluciones
Torres insistió en que los procedimientos de devolución se agilizarán con la incorporación de más efectivos, aunque no concretó plazos ni cifras sobre cuántas devoluciones se han completado hasta la fecha. El Gobierno espera actualizar los datos tras el próximo Consejo de Ministros, lo que sugiere que ni siquiera dentro del propio Ejecutivo existe todavía una fotografía fiable de la situación.
Este reconocimiento de descontrol llega apenas días después de que la propia Guardia Civil admitiera ante la jueza que no anticipó la magnitud de la entrada masiva, otro síntoma de que ni las fuerzas de seguridad ni el Gobierno central estaban preparados para lo que se avecinaba en la frontera sur.
Una gestión que se sostiene sobre la improvisación
Que un ministro tenga que admitir públicamente que "es imposible" cifrar cuántos inmigrantes hay en una ciudad española resume mejor que cualquier discurso el estado de la gestión migratoria del Gobierno. Semanas después de la entrada masiva, ni siquiera existe un censo fiable de cuántas personas continúan en Ceuta, cuántas han sido devueltas o cuántas siguen pendientes de identificación. La ciudad autónoma sigue sosteniendo, en la práctica, una crisis que Madrid no termina de dimensionar ni de resolver.






















