La ubicación elegida por el Gobierno para alojar a miles de inmigrantes en Ceuta ha abierto un nuevo frente en plena crisis de seguridad de la ciudad autónoma. Uno de los emplazamientos habilitados en la zona de la Hípica se encuentra a unos 150 metros del acceso a un conjunto de 16 búnkeres donde el Ejército almacena armamento, explosivos y otro material militar sensible, según ha revelado The Objective este domingo citando fuentes militares.
La revelación adquiere además una dimensión adicional. Estrategias Militares ya había advertido públicamente de esta situación días antes, durante una intervención en directo en el canal de David Santos. Con mapas e imágenes de la zona, alertó de la proximidad entre los lugares donde permanecían o iban a ser instalados numerosos inmigrantes y diferentes infraestructuras estratégicas de Ceuta. La emisión está fechada el 26 de agosto y permanece disponible en plataformas de audio, lo que permite acreditar que la advertencia fue anterior a la publicación de las informaciones de este domingo.
A 150 metros de los explosivos
La ubicación de inmigrantes junto al polvorín militar de Ceuta afecta principalmente a dos espacios seleccionados para aumentar la capacidad de alojamiento: los terrenos de la Hípica, pertenecientes a Defensa, y la denominada explanada del Guano, propiedad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La distancia que más inquietud ha provocado corresponde a la Hípica. De acuerdo con la información publicada por The Objective, aproximadamente 150 metros separan este emplazamiento de la puerta de acceso a la zona en la que se encuentran 16 búnkeres militares. Son construcciones fortificadas y separadas entre sí en las que, según fuentes militares consultadas por ese periódico, se almacena material peligroso, incluido armamento y explosivos.
La zona dispone de importantes medidas de seguridad: vallado, alambre de espino, cámaras y patrullas de la Guardia Civil y del Ejército. La preocupación trasladada por las fuentes militares no implica, por tanto, que los inmigrantes tengan acceso al recinto, sino que se concentra un elevado número de personas a poca distancia de una instalación especialmente sensible.
Estrategias Militares lo señaló días antes
La controversia resulta especialmente llamativa porque la localización de estas instalaciones ya había sido puesta sobre la mesa públicamente. Durante un directo emitido en el canal de David Santos, Estrategias Militares fue recorriendo sobre un mapa diferentes puntos de Ceuta y cuestionó expresamente por qué se concentraba a los inmigrantes precisamente en determinadas zonas de la ciudad.
«Hemos descubierto por qué están en la playa del Trampolín y no en otro sitio de la ciudad», comenzó explicando. Durante su exposición identificó en el entorno depósitos de combustible, la desalinizadora y sistemas relacionados con el abastecimiento de agua, antes de centrar la atención en los terrenos próximos al CETI y la Hípica.
Fue entonces cuando mostró la zona militar y lanzó su advertencia más contundente: «¿Tú sabes lo que hay al lado del CETI?». A continuación aseguró estar mostrando «los arsenales militares de la ciudad de Ceuta» y cuestionó la conveniencia de concentrar a miles de personas en sus inmediaciones. En otro momento resumió su preocupación: «El Gobierno los está colocando, yo no sé por qué, precisamente ahí». Las declaraciones proceden de la transcripción facilitada a La Bandera.
La advertencia que ahora cobra relevancia
La ubicación de inmigrantes junto al polvorín militar de Ceuta coincide así en uno de sus puntos centrales con aquello sobre lo que Estrategias Militares había llamado la atención: la cercanía entre concentraciones numerosas de inmigrantes y determinadas instalaciones estratégicas.
Conviene separar, no obstante, los hechos comprobables de algunas hipótesis planteadas durante aquel directo. La existencia de instalaciones militares y la proximidad del nuevo emplazamiento de la Hípica cuentan ahora con información adicional publicada por fuentes periodísticas. En cambio, afirmaciones realizadas en la emisión como que muchos de los inmigrantes tendrían «formación militar» por su lenguaje corporal o que estuvieran «esperando la orden de Marruecos» son interpretaciones de Estrategias Militares y no hechos acreditados por la información disponible.
Lo relevante de aquella intervención, a la luz de las informaciones conocidas posteriormente, es que señaló anticipadamente la posición de las instalaciones y advirtió sobre las implicaciones que, a su juicio, podía tener concentrar allí a miles de personas. La discusión sobre la seguridad del emplazamiento ha terminado llegando ahora a fuentes del propio ámbito militar.
Una zona cargada de instalaciones sensibles
La preocupación tampoco se limita a los búnkeres. La playa del Trampolín, convertida durante las últimas semanas en un asentamiento improvisado, se encuentra en un entorno en el que existen distintas infraestructuras relevantes para el funcionamiento cotidiano de Ceuta.
Durante su intervención, Estrategias Militares señaló concretamente instalaciones relacionadas con combustible, desalación y suministro de agua, además de diferentes dependencias castrenses. También puso el foco en la Hípica y en la carretera que conduce hacia la zona militar.
Su planteamiento era sencillo: si Ceuta dispone de otros espacios donde concentrar temporalmente a estas personas, consideraba necesario explicar por qué se habían escogido lugares situados alrededor de instalaciones de especial importancia. David Santos formuló durante el directo una pregunta similar: «¿Por qué el Gobierno los coloca en posiciones tan estratégicas y tan cerca de donde está el armamento, los arsenales?».
La pregunta adquiere ahora relevancia informativa después de conocerse la distancia que separa la Hípica del acceso al área de los búnkeres.
El Gobierno buscaba zonas vigiladas
Existe, sin embargo, una explicación para la selección de estos terrenos. Según las fuentes citadas por The Objective, el Ejecutivo habría considerado precisamente que la presencia militar y la videovigilancia del entorno proporcionaban seguridad adicional a los nuevos campamentos.
En las proximidades se encuentra además el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), por lo que el tránsito de ciudadanos extranjeros por el entorno no constituye una circunstancia completamente nueva. El cambio de escala es lo que genera ahora las dudas expresadas por las fuentes consultadas: no se trata del funcionamiento habitual del CETI, sino de habilitar espacios adicionales para absorber a miles de personas después de la entrada masiva de finales de julio.
La declaración de «situación de interés para la seguridad nacional» incluyó expresamente entre los lugares disponibles los terrenos de Defensa en la Hípica y los de Transición Ecológica correspondientes a la antigua fábrica del Guano.
El informe policial eleva la preocupación
La ubicación de inmigrantes junto al polvorín militar de Ceuta se analiza además en un contexto muy diferente al existente antes de los acontecimientos del 30 y 31 de julio. El informe elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) para la Audiencia Nacional describe aquella entrada masiva como una acción «planificada» y no «espontánea».
El documento sitúa entre quienes participaron en su organización y ejecución a personas vinculadas con las fuerzas de seguridad marroquíes. También describe la «total permisividad» observada al otro lado de la frontera e identifica agentes uniformados y de paisano en actitudes compatibles con la monitorización o dirección del movimiento. El informe no equivale, sin embargo, a una sentencia judicial ni permite atribuir automáticamente la operación al Gobierno de Marruecos.
Precisamente esa distinción resulta fundamental ante otra de las hipótesis planteadas en las últimas semanas: la posible presencia de agentes de inteligencia infiltrados entre quienes entraron en Ceuta.
Agentes marroquíes entre la multitud
La Policía ha identificado en el material analizado 32 imágenes de agentes marroquíes, tanto uniformados como vestidos de paisano, durante los acontecimientos del 30 y 31 de julio. El informe analiza sus movimientos y su interacción con la multitud, especialmente en la ruta hacia el Tarajal.
Eso no permite concluir que todas esas personas cruzaran posteriormente a Ceuta ni que actualmente se encuentren entre los inmigrantes alojados en los campamentos. Mucho menos que exista un plan para atacar instalaciones militares. Son extremos diferentes que requieren pruebas independientes.
La inquietud expresada por fuentes militares se centra precisamente en el principio de precaución: cuando una instalación almacena armamento y explosivos, la concentración de miles de personas en sus inmediaciones eleva las exigencias de vigilancia, con independencia de que la inmensa mayoría no represente ninguna amenaza.
El factor yihadista
A ello se añade otro elemento que incrementa la sensibilidad del emplazamiento: las investigaciones sobre personas consideradas potencialmente peligrosas que habrían entrado durante la avalancha migratoria.
Las informaciones conocidas durante agosto apuntaron a la identificación y detención de individuos investigados por posible radicalización yihadista. Ese hecho tampoco permite extender sospechas sobre el conjunto de los inmigrantes que permanecen en Ceuta, pero constituye un factor que los responsables de seguridad deben tener presente a la hora de proteger instalaciones estratégicas.
La cuestión que se plantea, por tanto, no es si miles de inmigrantes pretenden atacar un polvorín —algo para lo que no existe evidencia pública—, sino si resulta prudente situar un alojamiento multitudinario a tan poca distancia de un recinto que contiene material militar peligroso cuando existen otros condicionantes de seguridad extraordinarios.
De una alerta en directo a la polémica militar
La ubicación de inmigrantes junto al polvorín militar de Ceuta ha terminado convirtiendo en noticia una cuestión que Estrategias Militares puso sobre la mesa días antes en el canal de David Santos.
En aquel momento utilizó mapas para localizar la playa del Trampolín, el CETI, la Hípica y distintas instalaciones militares y civiles. Algunas de las conclusiones que planteó iban considerablemente más allá de los datos que podían demostrarse entonces y deben entenderse como hipótesis del propio analista. Sin embargo, el elemento central de su advertencia —la proximidad entre las concentraciones de inmigrantes y áreas militares sensibles— coincide ahora con la información publicada sobre los 16 búnkeres y los aproximadamente 150 metros que separan su acceso del emplazamiento de la Hípica.
La cuestión que queda abierta es por qué el Gobierno considera que esa ubicación ofrece más ventajas que riesgos. Según la información disponible, la respuesta pasa por la vigilancia existente, la presencia del Ejército y la proximidad del CETI. Las fuentes militares citadas este domingo, en cambio, consideran que la nueva escala del alojamiento obliga a revisar esa valoración.



















