Los resultados de las elecciones parlamentarias de Sajonia-Anhalt han confirmado el fuerte avance de Alternativa para Alemania (AfD) y muestran, además, una transformación en el perfil de sus votantes. El partido ha logrado cerca del 44% de los votos válidos, con una participación electoral próxima al 80%, y se ha situado como primera fuerza en prácticamente todos los grupos de edad, nivel educativo y situación laboral.
Los datos de Infratest Dimap, elaborados para la televisión pública alemana ARD, permiten observar con detalle las características del electorado que ha respaldado a AfD y apuntan a una conclusión relevante: el partido ya no depende exclusivamente del voto masculino, de las clases trabajadoras o de los sectores con menor nivel educativo.
AfD domina entre la mayoría de los grupos de edad
El respaldo a AfD supera el 42% entre los electores de entre 18 y 69 años. El porcentaje aumenta especialmente entre los grupos de mediana edad: alcanza el 53% entre los votantes de 35 a 44 años y el 52% entre quienes tienen entre 45 y 59 años.
La única excepción significativa aparece entre los jóvenes de 18 a 24 años. En esa franja, los cuatro partidos situados a la izquierda —Die Linke, Los Verdes, SPD y BSW— logran, en conjunto, superar el resultado de AfD.
La situación cambia entre los votantes de mayor edad. A partir de los 70 años, AfD y la CDU empatan con un 31% de las preferencias. Por detrás aparecen el SPD y Die Linke, ambos con un 12%.
Estos resultados cuestionan algunas interpretaciones habituales sobre el electorado de AfD. En particular, resulta difícil sostener que el partido dependa principalmente de la nostalgia por la antigua Alemania Oriental. Precisamente los ciudadanos que vivieron durante más tiempo bajo la dictadura comunista son quienes presentan un mayor respaldo a los partidos que actualmente forman parte de la coalición de gobierno en Berlín y a otras formaciones de izquierdas.
El nivel educativo ya no marca una excepción
AfD también se sitúa como primera opción cuando se analiza el nivel de estudios de los votantes.
Entre quienes cuentan con estudios superiores, el partido obtiene un 31%, por delante de la CDU, con un 19%, y de Los Verdes, con un 16%.
El respaldo aumenta considerablemente entre los ciudadanos con estudios medios y bajos. En estos grupos, AfD se mueve entre el 52% y el 57% de los apoyos.
La evolución resulta especialmente significativa porque muestra que el crecimiento del partido no está limitado a un único perfil social. Aunque el apoyo continúa siendo mayor entre las personas con menor nivel educativo, AfD también ha conseguido convertirse en una opción relevante entre los universitarios.
El voto obrero se inclina claramente hacia AfD
Uno de los datos más destacados de las elecciones de Sajonia-Anhalt es el apoyo recibido por AfD entre los trabajadores manuales.
El partido alcanza un extraordinario 61% del voto obrero, mientras que la CDU se queda en el 10%. La diferencia evidencia el cambio experimentado por las preferencias políticas de una parte de las clases trabajadoras europeas.
El fenómeno no es exclusivo de Alemania. En distintos territorios europeos se observa una tendencia similar: sectores tradicionalmente vinculados a la izquierda han comenzado a acercarse a partidos de derecha nacional o identitaria, especialmente cuando cuestiones como la inmigración, la seguridad, el empleo o el coste de vida adquieren un peso creciente.
En el caso de Sajonia-Anhalt, el antiguo vínculo entre clase trabajadora y partidos de izquierda parece encontrarse, por tanto, cada vez más debilitado.
Autónomos y trabajadores por cuenta ajena también respaldan a AfD
El comportamiento electoral según la situación profesional confirma esa tendencia.
Entre los autónomos, AfD alcanza el 52% de los votos. La CDU obtiene un 19% y Los Verdes un 14%.
Entre los trabajadores por cuenta ajena, AfD se sitúa en el 46%, mientras que la CDU obtiene un 13%, Los Verdes un 12% y Die Linke un 10%.
El partido también lidera entre los jubilados. En este colectivo alcanza un 38%, frente al 27% de la CDU y el 10% del SPD.
Estos datos permiten identificar uno de los principales cambios del panorama político alemán: AfD ha dejado de ser una fuerza asociada exclusivamente a determinados sectores sociales y está ampliando su presencia entre grupos muy diversos.
El voto femenino a AfD también crece
Otro de los elementos más relevantes de estas elecciones es el aumento del apoyo femenino a AfD.
Durante años, los partidos de izquierda han presentado el voto de las mujeres como uno de los principales obstáculos para el avance de las formaciones de derecha identitaria. Sin embargo, los datos de Sajonia-Anhalt muestran que esa diferencia se está reduciendo.
El 50% de los hombres ha votado a AfD, mientras que entre las mujeres el porcentaje alcanza el 40%, una cifra muy próxima al resultado global obtenido por la formación.
La distancia entre ambos sexos continúa siendo significativa, pero el dato femenino resulta especialmente importante porque amplía la base electoral del partido y dificulta que pueda considerarse una formación exclusivamente masculina.
Inmigración y seguridad, entre las preocupaciones del electorado
El crecimiento del voto femenino puede estar relacionado, al menos parcialmente, con la importancia que han adquirido asuntos como la seguridad y la inmigración entre los electores de AfD.
La percepción de inseguridad asociada al aumento de la inmigración se ha convertido en uno de los argumentos centrales de la formación y en una de las cuestiones que más movilizan a una parte de su electorado.
La ampliación del apoyo a AfD entre las mujeres, los universitarios y los jubilados indica que estos asuntos han dejado de ser relevantes únicamente para el votante tradicional del partido.
El voto por correo, la gran excepción
La CDU, todavía una de las principales fuerzas del Parlamento federal y el partido al que pertenece el canciller Friedrich Merz, consigue imponerse a AfD en una categoría concreta: el voto por correo.
El voto postal representa aproximadamente un 20% del total emitido. Según otras encuestas, prácticamente todos los partidos obtuvieron una proporción mayor de votos por correo que en las papeletas depositadas presencialmente.
AfD constituye la excepción. Sus apoyos en el voto postal se habrían reducido aproximadamente a la mitad respecto al voto presencial, mientras que la CDU habría logrado imponerse por un margen muy reducido.
El dato llama especialmente la atención porque la propia campaña de AfD había animado a sus simpatizantes a acudir físicamente a los colegios electorales.
Un partido que amplía su base electoral
El perfil tradicional del votante de AfD puede describirse como predominantemente masculino, trabajador manual, con menor nivel educativo y, en muchos casos, procedente de sectores sociales afectados por dificultades económicas.
Sin embargo, los resultados de Sajonia-Anhalt muestran una evolución clara. AfD está consiguiendo atraer a grupos que anteriormente presentaban una menor predisposición a votar por el partido, entre ellos mujeres, universitarios y jubilados.
Esta diversificación de su electorado constituye uno de los elementos más importantes de su crecimiento político. Cuanto más heterogéneo es el perfil de sus votantes, mayor capacidad tiene AfD para consolidarse como una fuerza electoral transversal.
Los resultados de Sajonia-Anhalt, por tanto, no solo reflejan el auge de AfD en un estado alemán. También muestran cómo está cambiando la relación entre clase social, edad, género y voto político en Alemania y en otras partes de Europa. El antiguo mapa electoral, en el que los trabajadores constituían uno de los principales pilares de la izquierda, está experimentando una transformación profunda.




















