La Administración de Donald Trump ha denegado a Ada Colau el permiso necesario para viajar a Puerto Rico, donde tenía previsto participar en unas jornadas internacionales dedicadas a los movimientos municipalistas. La decisión ha generado controversia, ya que, según fuentes cercanas a la dirigente del Frente Amplio, el rechazo estaría relacionado con su participación en una flotilla humanitaria de apoyo a Palestina y su oposición al bloqueo israelí sobre Gaza.
La negativa de entrada, adelantada por elDiario.es y confirmada por EL MUNDO, se fundamenta oficialmente en la sospecha de que Colau podría tener intención de inmigrar ilegalmente a Estados Unidos.
Sin embargo, el entorno de la candidata sostiene que la decisión responde a razones políticas y considera que se trata de una represalia por su activismo en defensa de la población palestina.
Estados Unidos deniega el permiso de viaje a Ada Colau
Ada Colau tenía previsto desplazarse a Puerto Rico para participar en un encuentro organizado por Fearless Cities, una iniciativa internacional que reúne a movimientos municipalistas y que nació en Barcelona en 2017, durante su etapa como alcaldesa de la ciudad.
El viaje se vio frustrado cuando solicitó el Sistema Electrónico para la Autorización de Viajes (ESTA), el procedimiento que permite a determinados viajeros solicitar autorización para entrar en Estados Unidos sin necesidad de tramitar un visado convencional.
Según fuentes de su entorno, el resto de la delegación obtuvo la autorización correspondiente, mientras que la solicitud de Colau fue rechazada. Posteriormente, se le indicó que debía acudir a una entrevista presencial en la Embajada de Estados Unidos en Madrid para que su caso pudiera ser revisado.
La dirigente acudió a la sede diplomática hace aproximadamente dos semanas. De acuerdo con las mismas fuentes, las preguntas se centraron principalmente en su participación en la Flotilla Global Sumud y en su actividad política en defensa de Palestina.
También se abordó de manera insistente el periodo de tres días durante el que permaneció retenida en Israel tras la intervención militar contra la flotilla en octubre de 2025.
El activismo propalestino, en el centro de la polémica
El entorno de Ada Colau interpreta la negativa estadounidense como una decisión motivada por su posicionamiento político. Sus allegados consideran que las preguntas realizadas durante la entrevista demuestran que su participación en la flotilla fue un elemento determinante en el proceso.
La resolución definitiva llegó el martes 20 de octubre de 2026. En la notificación, las autoridades estadounidenses justificaron el rechazo por la sospecha de que la candidata del Frente Amplio pretendía establecerse ilegalmente en el país.
Colau, por su parte, vincula la decisión con su defensa de los derechos del pueblo palestino y sus denuncias contra las actuaciones del Gobierno israelí en Gaza, que ha calificado de genocidio.
El caso se produce a pocas semanas de las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre, en las que la dirigente concurrirá como candidata del Frente Amplio.
Ada Colau denunció a Israel ante la Audiencia Nacional
La controversia también está relacionada con las acciones legales emprendidas por Ada Colau y otros integrantes de colectivos vinculados a la flotilla humanitaria.
La exalcaldesa de Barcelona figura entre las personas que han presentado una denuncia ante la Audiencia Nacional contra Israel. En ella se atribuyen al Gobierno de Benjamin Netanyahu presuntos delitos relacionados con detenciones ilegales, torturas, daños y lesiones.
Los hechos denunciados se remontan al 1 de octubre de 2025, cuando el Ejército israelí intervino para impedir que la Flotilla Global Sumud llegara a Gaza.
Tras aquella operación, Colau y otros activistas fueron retenidos durante varios días. Posteriormente, las autoridades israelíes ordenaron su expulsión a España.
La participación de la dirigente en aquella misión humanitaria y las posteriores acciones judiciales forman parte del contexto en el que se ha producido la negativa de entrada a Puerto Rico.
Un veto que abre el debate sobre las restricciones de entrada por motivos políticos
La decisión de la Administración Trump ha reavivado el debate sobre las restricciones de entrada a Estados Unidos y su posible relación con las posiciones políticas de determinadas figuras públicas.
Mientras las autoridades estadounidenses justifican la denegación del permiso por una supuesta intención de inmigración irregular, el entorno de Ada Colau sostiene que el verdadero motivo es su activismo propalestino.
Por el momento, la información disponible recoge ambas posiciones, sin que se haya acreditado de manera independiente que la negativa responda exclusivamente a razones ideológicas.
El caso sitúa de nuevo en el centro de la actualidad la participación de Ada Colau en la Flotilla Global Sumud, sus denuncias contra Israel y las consecuencias políticas que, según su entorno, estaría teniendo su defensa de la causa palestina.






















