El docente, que también trabajó como entrenador de porteros en la cantera del Atlético de Madrid, está en prisión provisional por presuntas agresiones sexuales a alumnos de entre 12 y 15 años. Las familias del colegio Mercedarias exigen explicaciones.
La investigación sobre el profesor detenido por presuntos abusos sexuales a 12 menores en Madrid ha destapado el método que, según las pesquisas policiales, utilizaba para acercarse a sus víctimas. El docente, identificado por sus iniciales M. F. G., presuntamente se ganaba la confianza de los adolescentes invitándolos a jugar a la PlayStation antes de iniciar los abusos.
El acusado, que trabajó durante años como entrenador de porteros en las categorías inferiores del Atlético de Madrid, impartió clases en el colegio Mercedarias de Don Juan Alarcón, situado junto a la Gran Vía madrileña.
Según la información publicada por El Mundo este 21 de octubre, el profesor se encuentra en prisión provisional después de ser detenido el pasado 13 de octubre en otro centro educativo de la capital, donde actualmente ejercía como profesor de Matemáticas.
La investigación abarca presuntos delitos cometidos entre 2019 y 2024 y afecta, por el momento, a al menos 12 menores.
La PlayStation era el supuesto gancho para acercarse a los alumnos
Uno de los aspectos más inquietantes de la investigación es la forma en que el detenido habría conseguido establecer relaciones de confianza con los adolescentes.
Según fuentes policiales citadas por El Mundo, el profesor comenzaba a comunicarse con algunos alumnos mediante mensajes telefónicos y les proponía encuentros para jugar a la videoconsola.
Estas invitaciones habrían servido para estrechar el contacto personal con los menores fuera del entorno estrictamente académico.
«Les engatusaba invitándoles a jugar con la Play y así empezaba a atraerlos», explicaron fuentes próximas a la investigación al citado periódico.
Después de esos primeros encuentros, según los testimonios recogidos, habrían comenzado las agresiones sexuales.
Los investigadores consideran especialmente relevante la posible utilización del vínculo de confianza entre profesor y alumno para facilitar los acercamientos.
Algunas de las presuntas víctimas habrían tardado años en relatar lo sucedido por miedo a posibles represalias y por las consecuencias psicológicas de los hechos.
Doce menores de entre 12 y 15 años y varias acusaciones de extrema gravedad
El procedimiento judicial investiga presuntas agresiones sexuales contra al menos 12 estudiantes que tenían entre 12 y 15 años.
En tres de los casos se atribuyen al detenido agresiones sexuales con penetración, según la información publicada.
Además, el profesor está investigado por otros presuntos delitos relacionados con la explotación sexual de menores, entre ellos:
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Prostitución infantil.
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Pornografía infantil.
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Acoso sexual a menores mediante medios digitales, conocido como child grooming.
Este último concepto describe una estrategia de acercamiento mediante la cual un adulto establece progresivamente una relación de confianza con un menor con una finalidad sexual.
La investigación continúa abierta y las acusaciones deberán ser acreditadas judicialmente. El ingreso en prisión provisional no supone una declaración de culpabilidad.
De entrenar porteros en el Atlético de Madrid a dar clases de Ciencias
El historial profesional del detenido incluye diferentes actividades relacionadas con la enseñanza y el deporte.
Según su currículum, es graduado en Química por la Universidad Complutense de Madrid, donde cursó estudios entre 2006 y 2014.
También recibió formación especializada en fútbol y entrenamiento de porteros.
Entre 2009 y 2017 desarrolló esta última actividad en la cantera del Atlético de Madrid, una circunstancia que ahora ha adquirido especial relevancia pública por la gravedad de las acusaciones.
Además de su experiencia deportiva, trabajó como monitor de campamentos, profesor particular y docente de asignaturas científicas.
Su trayectoria académica incluía Matemáticas, Física y Química y Tecnología, materias que impartía a estudiantes de Educación Secundaria y Bachillerato.
En una plataforma de clases particulares todavía figuraba un perfil en el que ofrecía sus servicios por 12 euros la hora.
La relación profesional que mantuvo con el Atlético de Madrid terminó años antes de su detención. No existe en la información publicada ninguna atribución de responsabilidad al club deportivo.
Las familias de las Mercedarias exigen explicaciones tras conocerse la detención
La noticia ha provocado una profunda preocupación entre los padres de alumnos del colegio Mercedarias de Don Juan Alarcón.
Durante la jornada del martes, varias familias acudieron al centro para intentar conocer qué había ocurrido y qué información tenía la dirección sobre los hechos investigados.
La inquietud se concentraba especialmente entre los padres de estudiantes de Secundaria, etapa en la que el detenido había impartido clases.
Uno de los progenitores explicó a El Mundo que las familias confiaban en que sus hijos estuvieran protegidos durante su estancia en el colegio.
«Se nos ha caído el mundo encima», manifestó el padre de dos alumnos al conocer las acusaciones.
La preocupación no se limitaba a los hechos investigados. Los familiares también querían saber qué medidas de protección se habían adoptado y si el centro había tenido conocimiento previo de alguna conducta sospechosa.
Según los testimonios recogidos por el periódico, los trabajadores del colegio que aceptaron hablar negaron haber conocido anteriormente los presuntos abusos.
Una religiosa explicó que el profesor había dejado de trabajar allí porque su desempeño docente no era satisfactorio.
El colegio asegura que el detenido llevaba varios cursos sin trabajar allí
La fecha exacta en la que el acusado abandonó el centro fue otro de los asuntos que generó confusión entre las familias.
Aunque inicialmente circularon informaciones que situaban su salida en fechas más recientes, desde el colegio señalaron que llevaba dos o tres cursos sin formar parte de la plantilla.
Varios alumnos y familiares confirmaron que el docente ya no impartía clases en las Mercedarias durante el curso pasado.
La información disponible sitúa su etapa en el centro hasta 2024.
Los investigadores habían acudido al colegio durante los días anteriores, según relataron testigos, mientras avanzaban las diligencias policiales.
Tras conocerse públicamente el caso, los estudiantes de Secundaria abandonaron las instalaciones por una salida diferente a la habitual para evitar la presencia de cámaras de televisión.
El profesor fue detenido cuando trabajaba en otro colegio de Madrid
Cuando se produjo su arresto, el 13 de octubre, M. F. G. ya ejercía como docente en otro colegio concertado madrileño.
En ese centro había impartido Matemáticas durante el curso anterior, con una dedicación de ocho horas semanales, y continuaba trabajando allí cuando fue detenido.
Por el momento, no consta que se hayan detectado agresiones sexuales en este segundo colegio, según la información publicada.
La distinción resulta importante porque los hechos que motivaron la detención se vinculan a la etapa anterior del acusado en las Mercedarias.
La investigación deberá determinar el alcance definitivo de las presuntas agresiones, las circunstancias en las que se produjeron y las posibles responsabilidades penales.
El caso vuelve a poner el foco sobre la importancia de los mecanismos de prevención, la detección temprana de situaciones de abuso y los canales seguros para que los menores puedan comunicar comportamientos inapropiados sin temor.
Mientras continúa el procedimiento judicial, las familias esperan respuestas y las presuntas víctimas afrontan un proceso especialmente delicado, tanto desde el punto de vista judicial como psicológico.






















