La presión fiscal en España ha alcanzado un récord histórico del 38% del PIB, acumulando un total de 641.669 millones de euros recaudados a través de impuestos y cotizaciones sociales, lo que supone un incremento de cerca de 50.000 millones de euros respecto al ejercicio previo.
Así lo revela el informe «El sacrificio fiscal de los contribuyentes españoles», elaborado por el Instituto Juan de Mariana y firmado por los fiscalistas Diego Sánchez de la Cruz y Santiago Calvo López.
El estudio detalla la evolución de las cuentas públicas durante la «era Sánchez» y concluye con una premisa clara: «se pagan más impuestos y se tiene menos poder adquisitivo».
Pérdida de capacidad de compra y subida récord
Entre 2018 y 2026, las retenciones y cotizaciones sobre la nómina del trabajador medio han pasado de absorber el 19,4% de su salario bruto al 22,8%. Este fenómeno, impulsado por la denominada progresividad en frío (la falta de deflactación de la tarifa del IRPF según la inflación) y el incremento continuado de los costes sociales, se traduce en una pérdida del 4% en la renta disponible real de los hogares. Para haber mantenido el poder de compra de 2018, un empleado promedio tendría que percibir hoy unos 904 euros netos adicionales al año (75 euros al mes).
«Nunca antes el sector público había detraído una porción tan grande de la renta nacional, y con una subida en un tiempo récord. Tenemos impuestos de país rico sobre bolsillos que no lo son», señalan los autores del informe.
Un sacrificio fiscal superior al del norte de Europa
| Indicador Económico | Situación Actual (2018 - 2026) |
| Presión fiscal | 38% del PIB (Máximo histórico) |
| Variación del impuesto/cotización medio | +18% de carga impositiva |
| Variación de la renta disponible real | -4% de poder adquisitivo |
| Recaudación total | 641.669 M€ (+50.000 M€ en el último ejercicio) |
Frente al argumento del Ejecutivo de que España se sitúa aún por debajo de la media comunitaria de recaudación (40,4% del PIB en la UE-27), el estudio subraya que este razonamiento obvia el nivel de riqueza real. Al ajustar la carga tributaria en relación con la renta per cápita, el indicador de sacrificio fiscal de los españoles resulta significativamente mayor que el de países como Alemania, Suecia, Dinamarca o Países Bajos.
Según las estimaciones del Instituto Juan de Mariana, para equiparar el esfuerzo fiscal relativo de los contribuyentes españoles con el de la economía alemana, España tendría que reducir su presión fiscal en casi 12 puntos del PIB; una rebaja que tendría que alcanzar los 14 puntos para igualarse a Dinamarca y los 17 puntos en el caso de los Países Bajos.




















