Las exportaciones españolas de carburantes hacia el norte de África han experimentado un giro histórico durante el periodo estival. Durante el pasado mes de agosto, España duplicó holgadamente sus envíos de gasolina a Marruecos, registrando un incremento del 94% respecto a las cifras de julio.
Este notable incremento de la demanda magrebí se produjo en un contexto paradójico para el consumidor español, coincidiendo en el tiempo con un nuevo repunte de los precios de los combustibles en los surtidores de las gasolineras del mercado nacional.
Según recogen datos oficiales de la entidad de Cores (Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos), el volumen de gasolina enviada desde los puertos españoles hacia Marruecos se disparó de las 83.000 toneladas contabilizadas en julio a un total de 161.000 toneladas en agosto.
Este aumento neto de 78.000 toneladas en tan solo treinta días que coincidió con la invasión a Ceuta permitió al mercado marroquí absorber aproximadamente la cuarta parte de todas las exportaciones españolas de este tipo de combustible.
Marruecos: principal comprador de petróleo español
El empuje de las compras de gasolina no fue un hecho aislado, sino que formó parte de un crecimiento generalizado en los envíos de productos petrolíferos hacia el país vecino. Los envíos totales de petróleo y sus derivados procedentes de refinerías españolas con destino a Marruecos aumentaron un 50,6% en un mes, pasando de 180.000 toneladas en julio a 271.000 toneladas en el mes de agosto (91.000 toneladas adicionales).
Gracias a esta intensa dinámica comercial, el Reino de Marruecos se situó como el principal destino de las exportaciones petrolíferas de España, superando a socios comunitarios habituales y fronterizos como Francia y Portugal. La relevancia de este sorpasso comercial resulta aún más llamativa al analizar el contexto global, ya que el aumento de los envíos a Marruecos se produjo en un periodo en el que las exportaciones totales de hidrocarburos de España hacia el resto de mercados internacionales registraron una tendencia a la baja.
En el cómputo global del mes de agosto, las exportaciones españolas de productos petrolíferos alcanzaron los 1,698 millones de toneladas.
De este total global, Marruecos llegó a representar el 16% de todas las ventas exteriores españolas. El diésel continuó siendo el producto mayoritario dentro de la cesta de combustibles enviados al mercado marroquí, representando un 59,4 % del total de las remesas de hidrocarburos.
Contraste con el mercado europeo y encarecimiento interno
El comportamiento del comercio energético español con Marruecos durante el octavo mes del año contrastó sensiblemente con los flujos registrados hacia otros socios europeos. Mientras que los envíos de combustible a Francia aumentaron moderadamente (de 79.000 toneladas en julio a 108.000 toneladas en agosto) y las ventas dirigidas a Portugal retrocedieron (pasando de 117.000 a 94.000 toneladas), el volumen destinado al mercado alauita creció a un ritmo significativamente superior.
Esta intensa actividad exportadora e intensificación del suministro hacia el Magreb ha generado atención en el ámbito económico, al coincidir en el tiempo con la escalada de los costes energéticos que han tenido que afrontar los conductores e industrias en España durante los desplazamientos de las vacaciones veraniegas.





















