El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a pronunciarse sobre la situación que atraviesa Francia después de los disturbios registrados durante el pasado fin de semana. En sus declaraciones ante los medios de comunicación, el mandatario estadounidense ha lanzado una dura advertencia sobre el futuro de París, asegurando que la capital francesa «será muy pronto una ciudad musulmana».
Trump realizó estas afirmaciones ante la prensa en los jardines de la Casa Blanca, donde expresó su preocupación por la evolución de Francia y cuestionó las políticas migratorias del país europeo.
«París será muy pronto una ciudad musulmana. Han arruinado a Francia. Va a ser difícil recuperarla. Espero que se recupere», afirmó el presidente estadounidense.
Trump responsabiliza a la inmigración de la situación francesa
Durante su intervención, el dirigente estadounidense insistió en que Francia atraviesa un momento especialmente complicado. A su juicio, los problemas que afectan al país no están relacionados con el sistema educativo, sino que tienen su origen en la inmigración.
«Ahora Francia está en una situación muy mala», señaló Trump, antes de insistir en que la inmigración constituye, según su valoración, el principal factor detrás de la situación actual.
El presidente también recordó sus conversaciones con el jefe del Estado francés, Emmanuel Macron, y aseguró que le había trasladado la necesidad de endurecer los controles fronterizos.
En este sentido, Trump volvió a defender una política migratoria más restrictiva y reclamó el cierre de las fronteras como una medida para hacer frente a los problemas que, en su opinión, afectan a Francia.
París, en el centro de las críticas de la Casa Blanca
Las declaraciones del mandatario estadounidense sitúan de nuevo a París en el centro del debate sobre inmigración, seguridad y transformación demográfica en Europa. Sus palabras llegan después de los disturbios registrados durante el fin de semana en Francia, acontecimientos que han motivado sus críticas al Gobierno francés.
Trump ha aprovechado esta situación para cuestionar la gestión migratoria del país y advertir sobre las dificultades que, según él, afronta Francia para revertir su situación actual.
Sus afirmaciones reflejan la posición del presidente estadounidense sobre la inmigración y las políticas de control fronterizo, cuestiones que continúan ocupando un lugar destacado en su discurso político.





















