En un plano estrictamente programático, Santiago Abascal ha desgranado las recetas con las que su partido pretende transformar la política migratoria y de bienestar social si logra influir en la gobernabilidad de España. El líder de VOX ha endurecido su discurso frente a la inmigración irregular, señalando directamente a Marruecos y acusando al Ejecutivo socialista de ceder ante las presiones exteriores.
Frente a esta situación, ha reclamado una respuesta contundente que incluye la construcción de infraestructuras defensivas en las ciudades autónomas, la vigilancia permanente de las costas por parte de la Armada y la implicación del Ejército en la protección de las fronteras nacionales.
Auditoría general
Asimismo, Abascal ha anunciado su intención de llevar a cabo una auditoría general para revisar todas las concesiones de nacionalidad de los últimos años, poniendo el foco en aquellas tramitadas sin convenios de doble nacionalidad.
En el ámbito social, ha reiterado su exigencia de modificar el acceso a las prestaciones públicas para que los españoles tengan preferencia absoluta. «Las ayudas sociales tienen que ser prioritariamente para los españoles», ha defendido, apostando por retirar subsidios directos a los extranjeros que se encuentren en situación irregular o que no aporten al sistema productivo, al tiempo que ha defendido un plan de liberalización del suelo y rebajas fiscales para dinamizar el mercado de la vivienda.
Estas elecciones no van a ser limpias
Por otro lado, el líder de VOX ha manifestado una profunda inquietud ante los comicios, advirtiendo de que el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, no dudará en utilizar todos los resortes a su alcance. «Estoy muy preocupado por el resultado de las elecciones: Sánchez usará a sus milicias, no van a ser limpias», ha señalado Abascal, quien augura un clima de alta tensión y presión en las calles alentado por el bloque gubernamental





















