Un ciudadano estadounidense se ha quedado sin su acceso privilegiado a Global Entry y deberá pagar una multa de 500 dólares después de intentar entrar en Estados Unidos por el Aeropuerto Internacional de Seattle-Tacoma con casi nueve kilos de embutido sin declarar. Según ha comunicado la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), se trataba de su segunda infracción y buena parte de los productos procedían de Mercadona.
Casi nueve kilos de embutido de Mercadona oculto en el equipaje
El viajero aterrizó en Seattle procedente de España y pasó por una inspección de los agentes fronterizos. El control acabó sacando a la luz una cantidad de productos cárnicos que no figuraban en su declaración de entrada al país. Según la información difundida por la CBP y recogida por medios españoles como ABC, los agentes localizaron 8,4 kilos de carne de cerdo y unos 400 gramos de salchicha de venado.
Entre el embutido sin declarar intervenido aparecían distintos alimentos comercializados por Mercadona, entre ellos chorizo, sobrasada, fuet y lomo, además de otros preparados cárnicos. Las autoridades estadounidenses procedieron a confiscar la mercancía al comprobar que el pasajero no la había declarado.
El viajero estadounidense fue multado con 500 dólares
La actuación no terminó con la retirada de los alimentos. La CBP impuso al ciudadano una multa de 500 dólares, unos 430 euros al cambio, por incumplir las obligaciones aduaneras. La comisionada adjunta ejecutiva de la Oficina de Operaciones de Campo de la CBP, Diane J. Sabatino, ha detallado el episodio a través de su perfil en X.
Sabatino explicó que el ciudadano estadounidense participaba en Global Entry y fue interceptado en Seattle-Tacoma tras no declarar 8,4 kilos de carne de cerdo y 400 gramos de salchicha de venado. Además, la responsable de la CBP confirmó un dato que agravó las consecuencias administrativas para el viajero: era su segunda infracción. Las autoridades confiscaron los productos, le impusieron los 500 dólares de multa y le retiraron su condición de miembro de Global Entry.
El viajero pierde el embutido sin declarar y el acceso rápido Global Entry al ser reincidente
La retirada de Global Entry supone otra consecuencia para el pasajero. Este programa de la CBP está reservado a viajeros previamente autorizados y considerados de bajo riesgo, a quienes permite realizar de forma más ágil los controles de entrada en Estados Unidos.
Formar parte del programa no exime, sin embargo, del cumplimiento de las normas aduaneras. Los viajeros tienen que declarar los alimentos y productos agrícolas o de origen animal que transportan cuando entran en el país. El estadounidense ya había cometido una infracción anterior. Tras este segundo episodio, las autoridades estadounidenses decidieron revocarle Global Entry, de modo que pierde las ventajas que ofrecía el programa en sus futuros controles fronterizos.
El motivo de las restricciones al embutido sin declarar
Estados Unidos mantiene controles sobre la entrada de determinados productos cárnicos y agrícolas. La CBP aplica las normas de cuarentena establecidas por el Departamento de Agricultura estadounidense con el objetivo de evitar la introducción de enfermedades animales y plagas que puedan afectar al sector agrícola y ganadero.
Entre los riesgos que justifican estas restricciones figuran enfermedades como la peste porcina africana o la fiebre aftosa. La propia CBP advierte de que intentar introducir productos agrícolas prohibidos puede provocar retenciones durante los controles y acarrear sanciones económicas.
Según la información publicada por las autoridades estadounidenses y recogida por El Mundo, estas multas pueden situarse entre los 300 y los 1.000 dólares, dependiendo del caso. Esta vez, los casi nueve kilos del embutido sin declarar que habían viajado desde España no superaron el control de Seattle: acabaron confiscados, mientras su propietario recibió una multa y perdió definitivamente su condición de viajero Global Entry.























