El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió durante la convención republicana celebrada en Dallas, bautizada como "Trump-a-palooza", un bono de 5.000 dólares para cada estadounidense adulto si el Partido Republicano logra mantener el control del Congreso en las elecciones de mitad de mandato del próximo 3 de noviembre.
Cinco mil dólares si ganan los republicanos
"Si los republicanos ganan, ustedes ganan con nosotros y reciben 5.000 dólares", afirmó el mandatario ante sus simpatizantes, en una promesa que condiciona directamente el reparto de este supuesto "dividendo" al resultado electoral de noviembre, en el que se disputa el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado.
Una convención con acento electoral
Durante su intervención, que se prolongó cerca de dos horas, Trump pidió expresamente a sus seguidores que acudieran a votar en las elecciones de mitad de mandato "como si él mismo estuviera en la papeleta", pese a que la Constitución estadounidense le impide optar a un tercer mandato presidencial. Un llamamiento con el que el mandatario busca movilizar a su electorado en unos comicios que se presentan claves para el resto de su legislatura.
Un coste superior al billón de dólares sin explicar
La propuesta, sin embargo, carece de detalles fundamentales sobre su financiación. Según las primeras estimaciones, el coste total de la medida superaría el billón de dólares, una cifra que exigiría la aprobación del Congreso y la identificación de nuevas fuentes de ingresos que Trump no llegó a explicar en ningún momento de su extenso discurso.
Vance introduce matices sobre las rentas altas
El vicepresidente JD Vance trató posteriormente de matizar el anuncio, sugiriendo que los estadounidenses con rentas más altas podrían quedar excluidos del beneficio, una precisión que no formaba parte del mensaje original lanzado por Trump y que abre la puerta a nuevas dudas sobre el verdadero alcance de la medida.
Una promesa en plena escalada con Irán
El anuncio llega en un momento en el que la Administración Trump afronta unos índices de aprobación cercanos al 40%, con los republicanos tratando de mantener el control del Congreso en un contexto marcado por la inflación y la creciente tensión con Irán, que ya ha disparado el precio del petróleo en los mercados internacionales. La convención, de tono marcadamente electoral, buscaba precisamente movilizar y cohesionar a la base republicana de cara a unos comicios que se presentan decisivos, en un ambiente en el que ni siquiera desde las propias filas del partido se han aclarado todavía los detalles esenciales de una propuesta que, por el momento, se sostiene únicamente sobre la promesa verbal de su presidente.























