La conservación de las infraestructuras españolas vuelve a situarse en el centro del debate. Después de los últimos accidentes ferroviarios y de las dudas sobre el mantenimiento de las redes de transporte, también preocupa la situación de las carreteras, cuya conservación arrastra años de inversión insuficiente.
Según diferentes estimaciones del sector, España acumula un déficit de inversión en infraestructuras viarias que podría alcanzar los 15.000 millones de euros. Una cifra que refleja las necesidades de reparación, rehabilitación y modernización de una red fundamental tanto para la movilidad de los ciudadanos como para el transporte de mercancías.
La situación contrasta con el incremento de los ingresos públicos procedentes de los conductores. En 2025, la recaudación relacionada con la adquisición, propiedad y utilización de vehículos se aproximó a los 42.000 millones de euros, un 4% más que en el ejercicio anterior.
Las carreteras españolas necesitan miles de millones de euros para su rehabilitación
El deterioro de las infraestructuras no afecta únicamente a las carreteras. También alcanza a las líneas ferroviarias, los puertos, los aeropuertos y las infraestructuras hidráulicas.
Un informe del Instituto de Estudios Económicos (IEE) calculó en 12.000 millones de euros el déficit de inversión acumulado en las infraestructuras españolas. Esta cantidad representa los recursos necesarios para compensar la depreciación experimentada por el capital público durante los últimos años.
Además, si se incorporan las inversiones necesarias para actualizar y conservar estas instalaciones conforme a los estándares actuales, las necesidades económicas hasta 2035 ascienden a 113.809 millones de euros.
Dentro de este escenario, las carreteras constituyen uno de los ámbitos que más atención requieren. Su estado influye directamente en la seguridad vial, la comodidad de los desplazamientos y la eficiencia del transporte por carretera.
Más de 1.700 fallecidos en accidentes de tráfico durante 2025
La conservación de la red viaria es una cuestión que va mucho más allá del estado del asfalto. Las deficiencias en el pavimento, la aparición de baches y los problemas estructurales pueden incrementar los riesgos durante la conducción.
Los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) reflejan que 1.775 personas perdieron la vida en las carreteras españolas durante 2025. Una cifra prácticamente idéntica a la registrada el año anterior, lo que evidencia el estancamiento de los resultados en materia de reducción de la mortalidad vial.
Aunque las causas de los accidentes son diversas y no pueden atribuirse exclusivamente al estado de las carreteras, unas infraestructuras bien mantenidas contribuyen a mejorar las condiciones de circulación.
También hay que tener en cuenta la importancia económica de la red viaria. En España, aproximadamente el 96% de las mercancías se transportan por carretera, mientras que seis de cada diez trabajadores utilizan el coche para desplazarse hasta su puesto de trabajo.
Por tanto, el deterioro de las calzadas no solo afecta a la seguridad de los conductores, sino que también repercute en la actividad empresarial, la logística y la movilidad diaria.
¿Cuánto dinero necesita España para recuperar sus carreteras?
Las estimaciones sobre el déficit de conservación de las carreteras varían considerablemente dependiendo de la metodología y del periodo analizado.
Entre las principales cifras publicadas por diferentes organismos destacan las siguientes:
- Instituto Juan de Mariana: estima que el déficit de inversión en carreteras alcanza los 15.000 millones de euros.
- Seopan: la patronal de las empresas de construcción calcula que existen aproximadamente 11.500 millones de euros en inversiones pendientes.
- Asociación Española de la Carretera: sitúa las necesidades de inversión en unos 13.400 millones de euros.
- Instituto de Estudios Económicos: calcula 1.300 millones de euros para recuperar la inversión en mantenimiento perdida entre 2013 y 2024, y 3.700 millones para restablecer el capital depreciado.
- Ministerio de Transportes: su titular, Óscar Puente, reconoció la existencia de un déficit acumulado superior a los 5.000 millones de euros en las infraestructuras viarias.
Aunque las cantidades no son directamente comparables, todas estas estimaciones apuntan a una misma necesidad: incrementar los recursos destinados a conservar y rehabilitar las carreteras españolas.
Los impuestos que pagan los conductores aumentan un 46% desde 2017
Uno de los aspectos que más llama la atención es la evolución de la recaudación fiscal relacionada con el automóvil.
Desde 2017, los ingresos públicos procedentes de impuestos y tasas vinculados a los vehículos han aumentado un 46%. En este cálculo se incluyen diferentes conceptos, como el IVA, el impuesto de circulación, los tributos relacionados con las transferencias de vehículos y las tasas administrativas para obtener determinadas licencias.
Este crecimiento supera la inflación acumulada durante el mismo periodo, estimada en torno al 31%.
A ello se suma el incremento general de los ingresos tributarios. Desde 2018 se han aprobado más de 140 medidas de subida de impuestos y cotizaciones, mientras que la recaudación fiscal ha experimentado un importante crecimiento.
Sin embargo, el aumento de los ingresos públicos no ha venido acompañado de un incremento equivalente de las inversiones destinadas a mejorar el estado de las carreteras.
Los conductores pagan 15 euros en impuestos por cada euro invertido en mantenimiento
El informe elaborado por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) pone cifras a esta diferencia entre recaudación e inversión.
Durante 2025, el Estado ingresó cerca de 42.000 millones de euros procedentes de los impuestos que soportan los propietarios y usuarios de vehículos. Esto representa un incremento del 4% respecto al año anterior.
Por otro lado, las estimaciones del Instituto Juan de Mariana sitúan en aproximadamente 3.000 millones de euros anuales el esfuerzo inversor destinado a conservar las carreteras.
Al comparar ambas cantidades, el resultado es significativo: por cada euro destinado al mantenimiento de la red viaria, los conductores aportan alrededor de 15 euros a través de los diferentes impuestos relacionados con el automóvil.
Conviene aclarar que los tributos que pagan los propietarios de vehículos no están necesariamente vinculados de forma directa al mantenimiento de las carreteras. No obstante, esta comparación permite observar la diferencia entre la recaudación generada por el sector del automóvil y los recursos destinados a conservar las infraestructuras por las que circulan millones de vehículos.
Más de la mitad de las carreteras presentan deficiencias importantes
Las consecuencias de la falta de inversión ya se reflejan en el estado de la red viaria española.
Según los datos recogidos por el Instituto Juan de Mariana, más de la mitad de las carreteras presentan desperfectos relevantes y alrededor de 34.000 kilómetros necesitarían una reconstrucción a corto plazo.
Esta última estimación triplica las previsiones que se manejaban hace apenas dos años, lo que muestra la magnitud del deterioro acumulado.
Desde este organismo consideran que la situación actual es la más desfavorable desde finales de los años ochenta.
El problema plantea un importante desafío para las administraciones públicas, que deberán afrontar en los próximos años un volumen considerable de inversiones para recuperar el estado de las carreteras, mejorar la seguridad de los desplazamientos y garantizar unas infraestructuras adecuadas para las necesidades de ciudadanos y empresas.
En definitiva, el debate sobre la conservación de las carreteras españolas vuelve a poner sobre la mesa una cuestión fundamental: cómo se distribuyen los recursos públicos y qué inversiones son necesarias para evitar que el deterioro de las infraestructuras siga aumentando.





















