Las vacunas personalizadas de ARNm contra el cáncer, diseñadas a partir de las mutaciones del tumor de cada paciente, muestran resultados prometedores en melanoma, pero el fracaso de un ensayo respaldado por Roche genera dudas sobre en qué casos funcionan. Así lo recoge Swissinfo en un análisis publicado el 26 de octubre. Ninguna vacuna personalizada de ARNm contra el cáncer está aprobada hoy.
El ensayo que da esperanza: Moderna y MSD
Un ensayo de fase III de intismerán autógeno, combinado con el fármaco Keytruda (pembrolizumab), en pacientes con melanoma extirpado quirúrgicamente, retrasó de forma significativa la reaparición o propagación del cáncer frente a Keytruda solo, según las compañías Moderna y MSD. Aún no se sabe si prolonga la supervivencia. Los resultados completos se publicarían a finales de octubre. Un estudio previo, más pequeño, mostró una reducción del riesgo de recaída de casi la mitad.
La noticia movió los mercados: las acciones de Moderna subieron hasta un 60% en la preapertura y las de MSD un 6%.
Los ensayos que fallaron
En agosto de 2026, Roche y Genentech suspendieron un ensayo de fase II en cáncer colorrectal con cevumerán autógeno por falta de beneficio. Un ensayo anterior en melanoma avanzado, con Keytruda, no alcanzó su objetivo principal en 2025. Otro, en cáncer de vejiga, se interrumpió en 2025 por un problema de seguridad y se abandonó en 2026. Sigue en marcha un ensayo en cáncer de páncreas, cuyos resultados no llegarán antes de 2031.
La danesa IO Biotech quebró este año tras el fracaso de su vacuna contra el melanoma en un ensayo final.
Por qué unas funcionan y otras no
El artículo apunta varias explicaciones. El melanoma tiene muchas mutaciones, lo que da más dianas a la vacuna, y responde bien a la inmunoterapia. La mayoría de los tumores colorrectales son "fríos", con pocas células inmunes activas. Además, la vacuna de Moderna se combinó con Keytruda, mientras que la de Roche se probó sola en colorrectal, y el ensayo de Moderna trató a pacientes tras la cirugía mientras que el de Roche en melanoma incluyó enfermedad avanzada. Roche indica que su ensayo no estaba diseñado para comparar ambos contextos.
Olivier Michielin, de los Hospitales Universitarios de Ginebra, sugiere que estas vacunas podrían funcionar mejor en fases tempranas y en cánceres reconocibles por el sistema inmune.
La carrera de la industria
Moderna y MSD tienen nueve ensayos en fases intermedia y avanzada, en melanoma, pulmón, vejiga y riñón, mientras que Roche y BioNTech tienen cuatro en fase intermedia. La francesa Transgene prueba una vacuna personalizada en cáncer de cabeza y cuello, y la también francesa OSE espera resultados de fase III de una vacuna estándar en cáncer de pulmón en 2028. Desde 2000 se han iniciado más de 2.000 ensayos de vacunas terapéuticas contra el cáncer, según un estudio de 2025.
Para la industria suiza, Roche colabora con BioNTech desde 2016 a través de Genentech. El analista Stefan Schneider, de Vontobel, considera que tiene las capacidades necesarias, pero que lo que está en juego es modesto. Novartis no trabaja públicamente en vacunas personalizadas de ARNm contra el cáncer.
Los obstáculos: seis semanas y un precio alto
Fabricar la vacuna de cada paciente (secuenciar, diseñar, sintetizar, enviar e inyectar) lleva unas seis semanas, un plazo crítico en enfermedades que avanzan rápido. Se espera reducirlo a cuatro. Michielin propone fabricarlas en hospitales universitarios. El coste es otro reto: es difícil lograr economías de escala con una vacuna por paciente. Schneider cree que el precio será alto, pero no inviable, dado que ya existen terapias personalizadas como las CAR-T.
Qué conviene tener claro
Moderna y MSD aún no han solicitado la aprobación, y el acceso generalizado podría tardar "muchísimos meses" después. Michielin recomienda consultar con el oncólogo si existe un ensayo o programa de acceso adecuado. Schneider las ve como una opción adicional, no como un sustituto de los tratamientos actuales. Y los resultados anunciados por las compañías todavía deben publicarse completos.
LaBandera recoge regularmente avances de ciencia y salud, como la herramienta de IA que podría predecir el riesgo de muerte de un paciente con cáncer a partir de una selfie.























