Los últimos sondeos electorales confirman una tendencia que lleva meses consolidándose: Vox no deja de crecer y se acerca a sus máximos históricos, mientras el bloque de derechas roza ya la mayoría absoluta sin necesidad de pactar con nadie. Los datos, publicados este 7 de septiembre, sitúan al PSOE en clara caída y confirman que buena parte del desgaste del Gobierno de Pedro Sánchez está beneficiando de forma directa a la formación de Santiago Abascal.
PP y Vox, cerca del 51% de los votos
Según la media de los últimos sondeos, el PP se movería entre el 31% y el 34% de los votos, mientras que Vox alcanzaría entre el 18% y el 19%. Sumados, ambos partidos rozarían el 51% del voto, una cifra que en el reparto de escaños podría traducirse en más de 200 diputados, superando así la mayoría absoluta en el Congreso.
Vox, el partido que más crece desde 2023
El dato más significativo del sondeo es el crecimiento de Vox. Desde las elecciones generales de 2023, cuando el partido obtuvo un 12,4% de los votos, la formación liderada por Santiago Abascal ha sumado en torno a seis puntos porcentuales, la mayor subida de cualquier partido en este periodo. El conjunto del bloque de derechas ha crecido 5,5 puntos desde entonces, hasta pasar del 45,5% al 51% actual, pero es Vox quien tira con más fuerza de ese avance.
El PSOE se deja más de cinco puntos
En el lado opuesto, el PSOE se sitúa entre el 25% y el 28%, más de cinco puntos por debajo del 31,7% que logró en 2023. El sondeo estima que solo dos tercios de quienes votaron al PSOE en las últimas generales repetirían su voto, mientras el resto se reparte entre la abstención y el trasvase hacia opciones de derecha. Sumar y Podemos, por su parte, se quedan en torno al 6% y al 3% respectivamente, lejos de compensar la sangría socialista.
El fin del poder de chantaje de los nacionalistas
Uno de los efectos más relevantes de una eventual mayoría absoluta de PP y Vox sería el fin del papel de árbitro que ERC, Junts, EH Bildu, PNV o BNG han ejercido en esta legislatura. Con más de 200 escaños conjuntos, ninguna de estas formaciones sería ya imprescindible para formar gobierno, lo que eliminaría de un plumazo la capacidad de presión que estos partidos han utilizado para condicionar la agenda del Ejecutivo a cambio de sus votos.
Este desgaste del PSOE no es casual: coincide con la escalada de casos judiciales que rodean al entorno del propio Gobierno, entre ellos la investigación abierta por el juez de la Audiencia Nacional sobre las cuentas del partido en el caso Leire, un frente judicial que sigue erosionando la confianza de buena parte del electorado socialista.
Una oportunidad que la derecha no debería desaprovechar
Los números hablan claro: la ciudadanía está castigando en las urnas la gestión de Pedro Sánchez, y lo hace premiando con fuerza al partido que ha mantenido una línea más firme frente a los excesos del Ejecutivo. El crecimiento sostenido de Vox, lejos de ser un fenómeno pasajero, se consolida sondeo tras sondeo como la respuesta de una parte creciente del electorado español cansada de la connivencia con los nacionalistas y de una gestión migratoria y económica cada vez más cuestionada. Si esta tendencia se confirma en las urnas, España podría tener por primera vez en años un Gobierno de derechas con mayoría suficiente para gobernar sin depender de quienes durante esta legislatura han condicionado cada decisión desde Moncloa.




















