El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha condenado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a indemnizar con 75.926 euros a la familia de un paciente malagueño de 63 años al que, según la sentencia, se le retrasó de forma injustificada el diagnóstico de un cáncer durante siete meses.
Nueve visitas a urgencias sin diagnóstico
Según recoge la resolución judicial, el paciente acudió hasta en nueve ocasiones al servicio de urgencias del Hospital Universitario Virgen de la Victoria y consultó en dos ocasiones más con su médico de atención primaria, siempre por un intenso dolor dorsolumbar y costal. Pese a la reiteración de sus síntomas, en ningún momento fue derivado a un especialista ni se le realizaron las pruebas diagnósticas que, según los propios protocolos del SAS, correspondían a su cuadro clínico, como un TAC o un proteinograma.
Un tumor que ya afectaba a la médula espinal
Ante la falta de respuesta del sistema público, el paciente terminó acudiendo a la sanidad privada por su cuenta, donde unas pruebas de imagen revelaron un tumor que afectaba a varias vértebras dorsales y a una costilla. Una biopsia posterior confirmó que se trataba de un mieloma múltiple con plasmocitoma paravertebral, que para entonces ya provocaba compresión medular y parálisis.
El TSJA condena al SAS por un retraso injustificado
La sentencia del alto tribunal andaluz considera que el retraso del sistema sanitario público fue "injustificado" y sostiene que esos siete meses sin diagnóstico "privaron al paciente de un tratamiento precoz y de mayores posibilidades de supervivencia". El paciente falleció finalmente a consecuencia de la enfermedad.
75.926 euros de indemnización para la familia
El fallo obliga al SAS a abonar un total de 75.926 euros, repartidos entre 40.526 euros para la viuda y 17.699 euros para cada uno de sus dos hijos. El abogado de la familia, Damián Vázquez, ha señalado que un diagnóstico realizado a tiempo, siguiendo los propios protocolos del sistema público, habría permitido iniciar de inmediato un tratamiento de radioterapia y evitar las complicaciones posteriores que finalmente sufrió el paciente.
Un caso que reabre el debate sobre la sanidad pública andaluza
Este nuevo caso se suma a una lista cada vez más larga de condenas judiciales contra el SAS por retrasos en diagnósticos y tratamientos, que vuelven a poner sobre la mesa las carencias de un sistema sanitario público sometido a una presión creciente. Un problema que, lejos de ser aislado, se enmarca en un contexto de dificultades de gestión que también se ha hecho visible en otros puntos de Andalucía, como la falta de tratamientos básicos denunciada recientemente en el centro de inmigrantes de Ceuta, y que refleja las dificultades estructurales a las que se enfrenta la sanidad pública para responder con la agilidad que los pacientes necesitan.






















