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El guardia civil en prácticas hundió al acusado del crimen de los colombianos en Málaga

Un simple testimonio ha cambiado por completo uno de los juicios más turbios de los últimos años en Málaga. Un guardia civil en prácticas aseguró este miércoles ante el jurado que el acusado del conocido como “crimen de los colombianos” confesó tras los disparos que “se le fue de las manos”.

La declaración ha dinamitado la estrategia de Manuel Alonso, que durante años ha defendido que actuó en legítima defensa cuando mató a tiros a dos hombres en su finca de Alhaurín de la Torre en 2009.

Pero el relato empieza a resquebrajarse.

La frase que puede cambiar el juicio

El agente explicó que aquella noche fue destinado a custodiar a Manuel Alonso mientras otros guardias civiles investigaban la escena del crimen.

Según su testimonio, el acusado estaba nervioso y repitiendo constantemente que había matado a dos personas.

Cuando se calmó, llegó la confesión que ahora complica seriamente su defensa.

“Intentó hablar con ellos, pero se le fue de las manos y les disparó”, recordó el guardia civil ante el jurado.

El detalle es clave porque contradice directamente la versión oficial que Alonso sostuvo durante años ante la Guardia Civil y en sede judicial.

La investigación apunta a una emboscada

La jornada también dejó una declaración demoledora del agente 510 de Asuntos Internos.

El investigador aseguró que todos los informes científicos desmontan la teoría de la legítima defensa y apuntan a una ejecución preparada.

Según explicó, Manuel Alonso esperaba el asalto armado y se ocultó detrás de un banco de hormigón antes de disparar a muy corta distancia contra los dos colombianos.

Las pruebas forenses refuerzan esa hipótesis.

Las vainas de la escopeta aparecieron prácticamente encima de los cuerpos, lo que demostraría que los disparos se realizaron a apenas dos metros.

El crimen vuelve a destapar una trama de corrupción policial

El caso lleva años rodeado de sospechas de narcotráfico y corrupción dentro de la Guardia Civil.

La finca donde ocurrieron los hechos, conocida como Los Naranjos, aparecía en otras investigaciones como una supuesta guardería de droga.

Además, varios agentes relacionados con el entorno de Manuel Alonso fueron investigados posteriormente por corrupción y delitos vinculados al narcotráfico.

Aunque algunos evitaron sentarse en el banquillo por prescripción de los delitos, la sombra de esa trama sigue muy presente en el juicio.

El acusado ya fue condenado por el asesinato de su esposa

La historia de Manuel Alonso va mucho más allá de este doble crimen.

En 2023 fue condenado a 24 años de prisión por encargar el asesinato de su exmujer, Lucía Garrido, en otro caso que sacudió a toda Andalucía.

A pesar de la condena ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Alonso continúa en libertad mientras el Tribunal Supremo resuelve su último recurso.

Ahora vuelve a enfrentarse a otro proceso judicial que amenaza con hundir definitivamente su versión de los hechos.

El detalle que más impactó al jurado

Uno de los momentos más tensos del juicio llegó cuando la fiscal preguntó al guardia civil por qué aquella supuesta confesión nunca apareció reflejada en el atestado oficial.

El agente respondió que estaba convencido de haberlo comunicado a sus superiores, aunque desconoce por qué no quedó recogido documentalmente.

Aun así, insistió en que recuerda perfectamente aquella conversación porque era uno de sus primeros servicios como guardia civil y nunca olvidó aquella noche.

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