La dimisión de Óscar Puente ha provocado reacciones de distinto signo político y sindical, pero el Partido Popular ha situado el foco en el motivo real que, a su juicio, ha precipitado su salida: el miedo de Pedro Sánchez a las consecuencias electorales de la crisis ferroviaria.
Fuentes de la dirección nacional del PP han resumido su valoración con una frase contundente: «No ha dimitido él, le ha dimitido Tezanos». Los populares consideran que Puente no abandona el Ministerio por las víctimas ni por un ejercicio de dignidad, sino por las encuestas que reflejan el desgaste del PSOE tras las tragedias ferroviarias.
Desde Génova advierten de que esta maniobra «no va a colar» y recuerdan que, a su juicio, el problema no se limita al ministro saliente. «El principal problema está en quien puso las infraestructuras en manos de Ábalos, primero, y de Puente después», señalan. Además, insisten en que «la responsabilidad no se delega y Pedro Sánchez no puede esconderse detrás de Óscar Puente». Su advertencia al presidente es clara: «Le dimitiremos en las urnas».
CSIF apunta ahora a la cúpula de ADIF y Renfe
También el sindicato CSIF ha valorado la salida del ministro, aunque considera que no debe ser el último movimiento. «Ahora le toca el turno al resto de la cúpula puesta a dedo en Renfe y Adif», ha reclamado la organización, que recuerda que fue la primera en exigir la dimisión de Puente tras el accidente mortal de Urda.
El sindicato reclama una reforma legal para limitar los nombramientos políticos y apuesta por profesionalizar las empresas y administraciones públicas. «Hay que profesionalizar empresas y administraciones públicas para que estén al frente las personas más preparadas», ha defendido.
Los socios y dirigentes de la izquierda elogian su salida
En el otro lado del espectro político, varias figuras de la izquierda han mostrado públicamente su respaldo al ya exministro. Ada Colau, candidata de Frente Amplio en las próximas elecciones generales, ha agradecido a Puente la «dignidad de este gesto difícil».
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha destacado que el ministro se marcha «dando la cara y dando todas las explicaciones» y ha asegurado que su decisión sitúa los estándares de la política en «la dignidad y la empatía con las víctimas».
Por su parte, Gabriel Rufián ha trasladado personalmente su reconocimiento a Puente con un abrazo y unas palabras de elogio: lo ha calificado de «gran ministro». También el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha definido la dimisión como un «gesto de dignidad» y ha defendido que Puente «no es culpable».
Las reacciones dejan así dos lecturas enfrentadas de una misma decisión: mientras el PP cuestiona que la salida responda a una verdadera asunción de responsabilidades y señala directamente a Sánchez, dirigentes de la izquierda y organizaciones sindicales como UGT destacan el gesto del exministro. Entretanto, CSIF advierte de que la renovación de responsabilidades no debería terminar en el despacho de Transportes.






















