El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha vuelto a situar la situación de Ceuta entre las prioridades de su formación y ha asegurado que la primera decisión que adoptaría si llegase a la Presidencia del Gobierno sería «recuperar Ceuta». El dirigente considera necesario impulsar un cambio político profundo y ha pedido a los ciudadanos un respaldo mayoritario a su partido en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
Durante una entrevista en el programa El Programa de AR, emitido en Telecinco, Abascal ha defendido que el crecimiento experimentado por VOX durante los últimos cuatro años constituye la principal oportunidad para construir una alternativa política. En este sentido, ha reclamado apoyo electoral para poner en marcha una «reconstrucción de España de arriba abajo».
A su juicio, el país necesita una transformación radical que permita modificar las políticas actuales desde sus fundamentos.
Abascal reclama medidas inmediatas para recuperar el control de Ceuta
Uno de los asuntos centrales de la entrevista ha sido la situación de Ceuta y la relación de España con Marruecos. Santiago Abascal ha insistido en que un hipotético Ejecutivo encabezado por VOX actuaría desde el primer momento para garantizar la seguridad y la normalidad en la ciudad autónoma.
El líder de VOX ha defendido la aplicación de «todas las medidas inmediatas» necesarias para evitar que vuelvan a producirse episodios de entrada masiva de inmigrantes. También ha reclamado la expulsión de quienes, según sus declaraciones, no deberían permanecer en territorio ceutí.
Abascal ha dirigido igualmente un mensaje al Gobierno marroquí, al que ha exigido dos compromisos fundamentales: que respete la soberanía española y que deje de reclamar los territorios de Ceuta y Melilla.
En este contexto, ha cuestionado que Marruecos pueda ser considerado actualmente un país aliado o un vecino de confianza mientras, a su entender, no respete la integridad territorial de España.
Abascal responsabiliza a Pedro Sánchez de la continuidad de Óscar Puente
Durante la conversación televisiva también ha abordado la situación del ministro de Transportes, Óscar Puente, tras la tragedia ferroviaria ocurrida la semana pasada en Urda.
Abascal ha reconocido que desconoce cuál será el futuro político del ministro, aunque ha dejado claro que, desde su punto de vista, la responsabilidad última corresponde al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El dirigente de VOX ha sostenido que el debate no debería centrarse únicamente en una posible dimisión de Puente, sino en la responsabilidad de Sánchez por haberlo nombrado y mantenerlo en el cargo, también después de lo sucedido en Adamuz.
Asimismo, ha criticado las intervenciones del ministro en redes sociales y ha reprochado el tono que, según él, ha utilizado contra los partidos de la oposición.
Para Abascal, el máximo responsable de la situación política del Ejecutivo es el propio presidente del Gobierno.
VOX exige a UGT y CCOO que suspendan la huelga general del 11 de noviembre
Otro de los asuntos tratados en la entrevista ha sido la huelga general convocada por UGT y CCOO para el próximo 11 de noviembre.
Santiago Abascal ha pedido a ambas organizaciones sindicales que retiren la convocatoria, al considerar que carece de sentido promover un paro general contra los partidos de la oposición.
El presidente de VOX ha criticado la postura de los sindicatos y ha reclamado que reconsideren su decisión antes de la celebración de las elecciones generales del 29 de noviembre.
Además, ha advertido de que su formación tendrá en cuenta la actuación de estas organizaciones si se produce un cambio de ciclo político en España.
En este sentido, ha recordado que VOX incluye en su programa electoral la eliminación de las subvenciones públicas destinadas a los sindicatos, una de las propuestas económicas y políticas que defiende el partido.
Las declaraciones de Abascal vuelven a situar sobre la mesa algunas de las principales propuestas de VOX de cara a las próximas elecciones: el control de la inmigración, la defensa de la soberanía nacional, las relaciones con Marruecos y la reducción de las subvenciones a las organizaciones sindicales.






















