El ministro de Transportes, Óscar Puente, nombró directivo de Renfe a José Luis Blanco, un trabajador de la compañía que se mantuvo al lado de Pedro Sánchez cuando el actual presidente del Gobierno fue apartado de la Secretaría General del PSOE en octubre de 2016. Así lo revela una exclusiva de El Debate, que sitúa la cercanía política con Sánchez como uno de los elementos clave en la trayectoria de Blanco.
El nombramiento se produjo el 5 de marzo de 2024, apenas tres meses y medio después de que Puente asumiera el Ministerio de Transportes. Blanco pasó a ocupar la dirección de Relaciones Institucionales de Renfe en Castilla-La Mancha, después de haber sido alcalde de Azuqueca de Henares durante ocho años y medio.
Según la información publicada, Blanco había trabajado en Renfe desde 1985 como supervisor de servicios a bordo en trenes de alta velocidad. Su salto a un puesto directivo llegó tras dejar la alcaldía, pese a que había revalidado el cargo en las elecciones municipales de mayo de 2023. El presidente de Renfe le propuso para el puesto y Blanco expresó entonces su «gran satisfacción personal» por la confianza recibida.
Un vínculo político con Sánchez desde 2016
El Debate recuerda que Blanco se mantuvo fiel a Sánchez durante la crisis interna del PSOE que desembocó en su salida de Ferraz. En 2017, el exalcalde disputó a Emiliano García-Page la Secretaría General del PSOE de Castilla-La Mancha, defendiendo una «bicefalia» entre el liderazgo regional y el nacional. Page ganó las primarias con el 71 % de los votos.
La publicación señala que Blanco fue durante años un destacado defensor del Sanchismo y miembro del Comité Federal socialista. Esa trayectoria política precedió a su incorporación a la dirección de Renfe, ya con Sánchez en La Moncloa y Puente al frente de Transportes.
El sueldo del directivo no es público. Fuentes internas de Renfe citadas por El Debate estiman que podría rondar los 100.000 euros anuales, frente a los aproximadamente 30.000 euros que percibía como supervisor de servicios a bordo, sin contar la antigüedad.





















