El Gobierno de Pedro Sánchez ha destinado más 550 millones de euros al programa Verano Joven entre 2023 y 2026, una iniciativa que ha ofrecido importantes descuentos en trenes y autobuses a los ciudadanos de entre 18 y 30 años.
Tal y como recogemos en este Informe LA BANDERA, cuatro ediciones consecutivas y cientos de millones de dinero público para facilitar los desplazamientos de los jóvenes, mientras las deficiencias de la red ferroviaria han ido acumulando protagonismo hasta desembocar en la tragedia de Urda.
La cifra resulta de sumar los créditos y dotaciones anunciados para cada edición: 170 millones de euros en 2023, hasta 130 millones en 2024, 120 millones en 2025 y cerca de 130 millones en 2026. Se trata del acumulado de las cantidades presupuestadas y anunciadas, no de una liquidación definitiva del gasto efectivamente abonado en las cuatro convocatorias.
El programa, impulsado desde Transportes y por Óscar Puente, se ha convertido en una de las principales medidas del Ejecutivo dirigidas a la población joven. Los descuentos han permitido viajar por España y Europa a precios reducidos, con bonificaciones de hasta el 90% en determinados servicios. En la edición de 2026, el balance oficial contabilizó más de 6,37 millones de viajes y alrededor de 1,54 millones de jóvenes beneficiarios.
Descuentos millonarios frente a las carencias ferroviarias
Pero la pregunta sobre las prioridades del Ministerio de Óscar Puente resulta inevitable tras el accidente de Urda y anteriormente el de Adamuz. La investigación ha vuelto a situar bajo el foco el mantenimiento de la infraestructura, los sistemas de señalización y la antigüedad de determinados equipos que siguen operando en la red ferroviaria.
El sistema LZB de la línea Madrid-Sevilla, por ejemplo, continúa pendiente de sustitución por el ERTMS, una tecnología más moderna. También se han conocido averías recurrentes, problemas de señalización y denuncias de trabajadores sobre las condiciones de funcionamiento de instalaciones ferroviarias.
El contraste político es evidente: el Gobierno ha mantenido durante cuatro años un programa de descuentos con un volumen acumulado de 550 millones de euros, mientras siguen pendientes importantes necesidades de modernización y mantenimiento de la red.
El Verano Joven ha servido para abaratar los viajes y atraer a millones de usuarios, pero no puede sustituir la inversión en seguridad ferroviaria. Tras Urda, la cuestión ya no es solamente cuánto cuesta viajar, sino qué prioridades ha establecido el Gobierno para mantener en condiciones las infraestructuras que utilizan millones de españoles. La prioridad es el relato y ganar votos y acercamiento al PSOE de los nuevos votantes.





















