La gestión de las infraestructuras ferroviarias vuelve a quedar bajo la sospecha tras conocerse un dato especialmente llamativo sobre la ejecución presupuestaria de 2026. Según el análisis difundido este lunes en la sección Mr. Dato, de «Herrera en COPE», el Gobierno del PSOE habría ejecutado únicamente el 7,2% del dinero disponible en el presupuesto destinado al programa de infraestructuras ferroviarias.
La cifra resulta especialmente relevante en plena crisis de confianza del transporte ferroviario, después de la tragedia de Urda y de las denuncias sobre el estado de los sistemas de seguridad, las averías recurrentes y el mantenimiento de las instalaciones.
El dato plantea una pregunta inevitable: ¿cómo puede justificarse una ejecución tan reducida de los fondos disponibles mientras se acumulan las reclamaciones de los trabajadores y las dudas sobre el estado de la red?
Deficiencias previas en los sistemas de protección
La controversia llega, además, cuando todavía está pendiente de esclarecerse qué falló exactamente en Urda. El ministro Óscar Puente apuntó inicialmente a un posible fallo humano, pero la investigación debe determinar las circunstancias técnicas y operativas que condujeron al accidente, así como si existieron deficiencias previas en los sistemas de protección.
La discusión sobre el gasto ferroviario tampoco se limita a las partidas presupuestarias de este año. La modernización del sistema de señalización de la línea Madrid-Sevilla, incluida la implantación del ERTMS para sustituir al antiguo LZB, acumula retrasos y no estaba plenamente operativa cuando se produjo el siniestro.
El Gobierno del PSOE no ejecuta
El Gobierno debe explicar por qué una parte tan reducida del presupuesto disponible se había traducido en ejecución a estas alturas del ejercicio y qué actuaciones concretas se han quedado pendientes. También debe aclarar si esa baja ejecución afecta a trabajos de conservación, renovación o seguridad.
En un servicio esencial como el ferrocarril, no basta con anunciar inversiones ni con consignar cantidades en los presupuestos: los recursos deben convertirse en obras, mantenimiento y sistemas operativos. Tras Urda, la ciudadanía reclama respuestas sobre el destino del dinero público y sobre las garantías de seguridad de los trenes.
La cifra del 7,2%, difundida por COPE, exige explicaciones. Y esas explicaciones no pueden quedar sepultadas bajo el debate político sobre quién debe asumir las responsabilidades por la tragedia.






















