La tragedia ferroviaria de Urda está teniendo consecuencias que van mucho más allá de las vías. La confianza de los españoles en la alta velocidad se ha visto seriamente afectada y el temor a nuevos accidentes comienza a reflejarse directamente en los bolsillos de Renfe. Los precios de los billetes AVE se han desplomado en algunas de las principales conexiones ferroviarias, con rebajas superiores al 40% y ofertas que hace apenas unos días parecían impensables.
Según los datos publicados por OKDIARIO, la caída de la demanda ha provocado que viajar entre Madrid y Valladolid cueste apenas siete euros durante todo el mes de noviembre. Una tarifa muy inferior a los 15 euros que, en los últimos meses, representaban los billetes más económicos para esta ruta incluso reservando con más de un mes de antelación.
La situación también afecta a otros corredores. El trayecto Madrid-Barcelona, cuyo precio medio se situaba en torno a los 53 euros según la CNMC, puede encontrarse ahora por 30 euros en pleno puente de Todos los Santos. En la conexión Madrid-Lérida, los billetes rondan los 26 euros, frente a los aproximadamente 85 euros que podían costar la semana anterior.
Madrid-Alicante tampoco escapa a esta tendencia: los billetes aparecen por 15 euros, cuando habitualmente se mueven entre los 30 y los 55 euros. Otras conexiones, como Madrid-A Coruña o Madrid-Zaragoza, también presentan tarifas inferiores a las habituales.
Trenes semivacíos en pleno puente
Pero la imagen más preocupante para el sector ferroviario no está únicamente en los precios, sino en los propios vagones del AVE. Durante este puente, numerosos usuarios han difundido fotografías de trenes con una ocupación muy baja, en algunos casos con cerca del 90% de los asientos vacíos.
La caída de viajeros coincide con el accidente de Urda, que ha dejado 69 fallecidos, y con una crisis de confianza que el propio Pedro Sánchez reconoció al admitir que la credibilidad de la alta velocidad estaba «quebrada».

El impacto se produce, además, en uno de los periodos de mayor movimiento del año. La interrupción del corredor Madrid-Andalucía ha obligado a miles de viajeros a buscar alternativas por carretera y avión. Según los datos recogidos por OKDIARIO, los refuerzos de autobuses de Socibus se agotaron rápidamente y también se habilitaron plazas adicionales en vuelos de Iberia.
La situación ha abierto un escenario complicado para Renfe y para el conjunto del transporte ferroviario español. Mientras el Gobierno insiste en que debe recuperarse la confianza en el AVE, los precios y las imágenes de trenes prácticamente vacíos reflejan el impacto que la tragedia está teniendo entre los viajeros.






















