Nueve de cada diez políticos españoles ganarían menos si tuvieran que vivir de su currículum fuera de la política. Esa es la conclusión de un estudio de la plataforma cvpoliticos.com recogido por The Objective, según el cual el 92 % de los políticos en activo cobra más de lo que el mercado pagaría por su formación, su experiencia y su trayectoria profesional. La diferencia media es de 42.530 euros al año, un 97 % más. Las valoraciones son estimaciones del propio estudio y no cifras verificadas de forma independiente.
Cómo se hizo el estudio
La plataforma, que se describe como independiente, impulsada por empresarios y sin vinculación con ningún partido, analizó a 291 políticos: 119 en activo y 172 históricos, desde el inicio de la democracia en 1977. Para estimar el salario que pagaría el mercado, tuvo en cuenta la formación, la experiencia en el sector privado y la carrera profesional previa de cada uno, y lo comparó con lo que cobran en el cargo público.
Un perfil de 4 sobre 10 frente a un directivo del Ibex
Los datos sobre los políticos actuales no dejan en buen lugar a la media de sus currículums. En formación obtienen una puntuación de 6,7 sobre 10, pero en experiencia en el sector privado solo 2,5 y en experiencia pública no electa 2,7. En conjunto, su perfil se queda en un 4 sobre 10 si se compara con el de un directivo del Ibex 35.
Dicho de otro modo, el estudio sostiene que la política española está llena de profesionales con poca experiencia fuera de las instituciones, para quienes el cargo público supone un salto salarial importante. La conclusión del medio es que la política ofrece a la mayoría de los analizados un aumento considerable respecto a sus carreras anteriores, sobre todo a quienes tienen menos trayectoria fuera del sector público.
Los que más y los que menos cobran de más
Las mayores brechas entre lo que cobran y lo que valdría su currículum las protagonizan Patxi López (PSOE), por encima de 97.000 euros, y Oskar Matute (EH Bildu), por encima de 104.000, ambos con poca experiencia fuera de la política. En el extremo contrario, los que cobran por debajo o cerca de su valor estimado de mercado son el eurodiputado de Vox Jorge Buxadé y la ministra de Defensa, Margarita Robles (PSOE).
Los líderes, a un mes de las elecciones
De cara a las elecciones del 29 de noviembre, todos los líderes de los partidos cobran más de lo que valdría su currículum. Superan los 90.000 euros de diferencia Míriam Nogueras (Junts), Oskar Matute (EH Bildu), Néstor Rego (BNG) y Maribel Vaquero (PNV). Por encima de los 79.000 se sitúan Irene Montero (Podemos), Gabriel Rufián (ERC) y Ada Colau (En Comú).
Las brechas menores corresponden a Cristina Valido (CC), con 10.861 euros, Alberto Núñez Feijóo (PP), con 13.591, Santiago Abascal (Vox), con 20.591, y Pedro Sánchez (PSOE), con 36.945. Es decir, según este estudio, el líder de Vox cobra por encima de lo que valdría su currículum, aunque con una diferencia sensiblemente menor que la de buena parte de los demás candidatos.
Sin grandes diferencias entre ideologías
Un matiz relevante es que el estudio no encuentra grandes diferencias entre familias ideológicas: las medias por partido se agrupan en torno a la cifra global. Los mejor preparados profesionalmente fueron los miembros de UCD y de Ciudadanos, hoy desaparecidos, mientras que Junts y Bildu son los partidos con menos miembros cualificados para el mercado, según los criterios de la plataforma.
LaBandera ya publicó que los empleados públicos cobran 1.000 euros más al mes que los del sector privado, y que cuatro de cada diez electores cobran pensiones, ayudas o salarios públicos, datos que ayudan a entender el peso del sector público en la economía.
Qué conviene tener en cuenta
Como todo estudio de este tipo, depende de su metodología: estimar lo que pagaría el mercado por un político es complicado, porque la experiencia parlamentaria o de gobierno no tiene un equivalente directo en el sector privado, y los criterios de puntuación son de la propia plataforma. Pero el debate que abre es legítimo: qué formación y experiencia previa se le exige a quien decide sobre el dinero de todos y cuánto se le paga por ello.




















