Ceuta ha vivido otra madrugada marcada por los incendios, las peleas y los ataques contra quienes intentaban intervenir. Un guardia civil ha resultado herido tras ser alcanzado por una piedra mientras varias patrullas del Instituto Armado protegían a los Bomberos que acudían a extinguir un fuego en las proximidades del Arroyo de las Bombas, a la altura de la ITV y cerca del perímetro fronterizo. El proyectil alcanzó al agente en el hombro y el lanzamiento de piedras causó también daños en el techo de un vehículo oficial.
El apedreamiento a la Guardia Civil en Ceuta se produjo en una de las madrugadas más complicadas de las últimas semanas. Tres vehículos fueron incendiados, varios contenedores ardieron y los servicios de emergencia tuvieron que desplazarse hasta diferentes focos en zonas de monte y asentamientos. La Policía investiga la autoría de unos incendios que las informaciones locales describen como intencionados. En el ataque del Arroyo de las Bombas no constan, por el momento, detenciones.
Piedras mientras apagaban el incendio
El episodio más grave se produjo cuando los efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) se desplazaron hasta el camino del Arroyo de las Bombas, en la barriada del Príncipe. Allí se había declarado uno de los incendios de la noche, especialmente sensible por su proximidad al vallado fronterizo.
Dos patrullas de la Guardia Civil se desplazaron también hasta el lugar para prestar protección a los Bomberos durante la intervención. Fue entonces cuando comenzaron los lanzamientos de piedras. Uno de los proyectiles impactó en el hombro de un agente y otro golpeó el techo de un vehículo oficial, provocándole daños. Los Bomberos pudieron continuar con su trabajo y no consta que ninguno de sus integrantes resultara herido.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado lo sucedido y sostiene que este tipo de situaciones ya no puede contemplarse como un episodio aislado. La organización reclama más efectivos y medios para afrontar el deterioro de la seguridad que, según denuncia, están encontrándose las patrullas desplegadas en la ciudad.
Tres coches y contenedores incendiados
El apedreamiento a la Guardia Civil en Ceuta fue solamente uno de los episodios de una madrugada en la que los servicios de emergencia prácticamente encadenaron una salida con la siguiente. Diferentes incendios obligaron a movilizar recursos por varios puntos de la ciudad mientras se producían también altercados y peleas.
Tres vehículos resultaron afectados por las llamas. Uno de los fuegos pudo ser sofocado rápidamente con un extintor, mientras que otros dos automóviles quedaron gravemente dañados. También ardieron varios contenedores, basura y enseres situados en zonas de monte y en las proximidades de asentamientos. Uno de los incendios alcanzó incluso parte de un árbol situado junto a uno de los vehículos.
La Policía deberá determinar ahora quién estuvo detrás de cada uno de estos hechos y si existe alguna relación entre ellos. Que los incendios se produjeran durante la misma madrugada no permite atribuirlos automáticamente a un mismo grupo ni identificar a sus responsables. Tampoco se ha establecido públicamente la identidad de quienes lanzaron las piedras contra la Guardia Civil.
Una madrugada de sobresaltos
Uno de los incendios de vehículos se produjo aproximadamente a las cuatro de la madrugada junto a la guardería El Cornetín, en el Polígono Virgen de África. Las llamas y varias explosiones despertaron a vecinos de la zona, que alertaron a los servicios de emergencia.
Hasta el lugar acudieron efectivos de la Policía Local, Policía Nacional y Bomberos. El vehículo quedó calcinado y las imágenes de la madrugada reflejaron la intensidad de un fuego que se produjo a escasa distancia de viviendas.
El episodio ayuda a dimensionar una noche en la que las emergencias se sucedieron prácticamente de manera simultánea. Mientras se extinguían vehículos y contenedores en distintos barrios, los Bomberos también tenían que atender focos en áreas de monte, donde un incendio descontrolado plantea un riesgo añadido por la vegetación y la dificultad de determinadas zonas de acceso.
La multiplicación de los avisos obligó así a distribuir a policías, guardias civiles y servicios de emergencia por diferentes puntos de Ceuta.
El fin de semana ya dejó 21 identificados
El nuevo apedreamiento a la Guardia Civil en Ceuta llega apenas horas después de otro grave episodio registrado en las inmediaciones de la playa del Trampolín. En la noche del sábado, una pelea entre inmigrantes terminó derivando en un lanzamiento de piedras contra una patrulla militar y posteriormente contra los guardias civiles que intervinieron.
En aquel caso fueron identificados 21 inmigrantes marroquíes por su participación en los hechos. RTVE informó posteriormente de que regresaron voluntariamente a Marruecos después de su identificación. A diferencia de lo ocurrido esta madrugada, aquel episodio no dejó heridos entre los uniformados.
La sucesión temporal de ambos ataques resulta especialmente significativa: en apenas unas horas, militares y guardias civiles han tenido que afrontar dos episodios diferentes de lanzamiento de piedras. Sin embargo, no existe información que permita vincular a los responsables de ambos sucesos, por lo que deben tratarse como hechos independientes.
Los ataques vienen de semanas atrás
Los incidentes contra miembros de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil tampoco comenzaron este fin de semana. A finales de agosto, cuatro militares fueron atacados en Benzú cuando el vehículo en el que circulaban quedó rodeado por un numeroso grupo de personas y recibió una lluvia de piedras.
Aquello provocó una fuerte reacción entre las asociaciones profesionales de militares, que comenzaron a reclamar cambios en las condiciones jurídicas bajo las que las Fuerzas Armadas desarrollan determinadas tareas en Ceuta. Desde entonces se han conocido nuevos apedreamientos y enfrentamientos.
La diferencia de esta madrugada es el contexto en el que se produce el ataque: los guardias civiles no estaban interviniendo en una pelea, sino prestando apoyo de seguridad a los Bomberos mientras estos intentaban extinguir un incendio.
El resultado ha sido un agente lesionado, un vehículo del Instituto Armado dañado y otro episodio que incrementa la preocupación por la seguridad de los equipos que tienen que entrar en determinadas zonas durante la noche.
Las llamadas al 112 se disparan
El deterioro de la situación también empieza a reflejarse en los servicios de emergencia. El Faro de Ceuta cifra en un 150% el incremento de las llamadas al 112 relacionadas con sucesos desde la entrada masiva de finales de julio, con las peleas entre los motivos que generan más avisos.
El dato ha sido recogido también por otros medios nacionales al informar sobre la noche de incendios. Las fuerzas de seguridad se encuentran ante la dificultad añadida de gestionar numerosos avisos simultáneos, especialmente durante las noches y madrugadas, cuando se concentran buena parte de los altercados.
La presión no procede únicamente de los enfrentamientos. Cada incendio obliga a movilizar Bomberos y, dependiendo del lugar y las circunstancias, puede requerir además presencia policial. Si quienes acuden a extinguir las llamas necesitan protección frente a posibles agresiones, cada intervención consume todavía más recursos.
Vivas pide una fecha para volver a la normalidad
La escalada de incidentes coincide con una nueva petición del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, al Gobierno central. El dirigente ceutí ha reclamado que se proporcionen los medios necesarios y se establezca, aunque sea de forma orientativa, una fecha para recuperar la normalidad.
Vivas ha descrito una sociedad ceutí profundamente afectada por lo ocurrido desde finales de julio y ha reclamado extraer consecuencias de la invasión. También ha insistido en que las relaciones con Marruecos deben asentarse sobre el respeto a la integridad territorial y a las fronteras españolas.
La reclamación llega mientras todavía permanecen inmigrantes en distintos asentamientos de la ciudad y el dispositivo policial continúa afrontando incidentes. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tiene previsto desplazarse este martes a Ceuta en un momento especialmente delicado para la seguridad de la ciudad.
Un agente herido y ninguna detención
Por el momento, la investigación tendrá que esclarecer quién protagonizó el apedreamiento a la Guardia Civil en Ceuta y quién está detrás de los diferentes incendios registrados durante la madrugada. Las autoridades no han identificado públicamente a los autores del lanzamiento de piedras y no constan arrestos relacionados con este episodio.
Ese extremo resulta fundamental: aunque durante la misma noche se produjeron peleas entre inmigrantes en otros puntos de Ceuta, no hay información que permita atribuir a inmigrantes el ataque del Arroyo de las Bombas. La autoría debe ser determinada por las fuerzas de seguridad.
Lo que sí está confirmado es la secuencia de una madrugada especialmente complicada: incendios intencionados en diferentes puntos, tres vehículos afectados, contenedores y enseres quemados y un ataque con piedras cuando la Guardia Civil protegía a los Bomberos.
El balance vuelve a colocar a los servicios de emergencia en primera línea de una situación que no termina de estabilizarse: un guardia civil herido, un coche oficial dañado y Bomberos obligados a trabajar bajo protección policial mientras trataban de apagar uno de los incendios de la noche.




















