La Guardia Civil ha remitido un informe a la Audiencia Nacional en el que reconoce que no anticipó la magnitud real de la entrada masiva de migrantes registrada en Ceuta. El documento, elaborado por el Servicio de Información de la Guardia Civil (SIGC), ha sido entregado a la jueza María Tardón, encargada de instruir el caso.
Una "dimensión sin precedentes" que desbordó la frontera
Según recoge el informe, el cuerpo contaba con información de inteligencia previa que hacía referencia a movimientos y convocatorias detectadas en redes sociales para cruzar la frontera, pero esos datos no permitieron dimensionar con precisión la escala real que finalmente alcanzaron los hechos sobre el terreno.
El propio documento describe lo ocurrido como una situación "de dimensión sin precedentes", que terminó por desbordar los dispositivos de control fronterizo desplegados en la ciudad autónoma y que derivó en lo que las autoridades han descrito como un colapso de la frontera.
Sin ninguna mención al CNI en el informe previo
Uno de los aspectos más llamativos del informe es la ausencia de cualquier mención al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en el análisis previo a los hechos, lo que ha llamado la atención de las partes personadas en la causa, que consideran relevante determinar qué organismos disponían de información y en qué medida esta fue compartida entre los distintos servicios de seguridad del Estado.
La Policía Nacional apunta a una posible organización
De forma paralela, un informe elaborado por la Policía Nacional, también incorporado a la causa, apunta a la posible existencia de una organización detrás de la entrada masiva, sin descartar la implicación de algún tipo de estructura de seguridad marroquí en la planificación o facilitación de los movimientos migratorios que desembocaron en el asalto a la frontera.
La Fiscalía respalda la instrucción judicial
La Fiscalía respalda la investigación abierta por la jueza Tardón, que busca esclarecer tanto las responsabilidades de coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad como el posible papel de terceros actores, incluidas eventuales estructuras organizadas, en la génesis de la crisis migratoria que ha sacudido a Ceuta en las últimas semanas.
La instrucción judicial se suma a la creciente presión política sobre el Gobierno para que explique con claridad qué información manejaba antes de que se produjera la entrada masiva y por qué los dispositivos desplegados no fueron suficientes para contener una situación que, según reconoce ahora la propia Guardia Civil, superó ampliamente las previsiones iniciales.




















