La Policía Nacional y la Guardia Civil han localizado este martes el cadáver de un hombre en la zona del Recinto de Ceuta, concretamente frente a la Huerta del Molino, en un área de rocas próxima a los asentamientos existentes en este punto de la ciudad.
La Jefatura Superior de Policía ha confirmado que el fallecido es un español y vecino de Ceuta, descartando así las primeras hipótesis que apuntaban a que podía tratarse de un inmigrante llegado a la ciudad a nado. Así lo ha recogido El Faro de Ceuta.
El aviso se produjo poco después de las 12:00 horas, cuando varios vecinos alertaron al teléfono 112 de la presencia de un cuerpo en una zona de difícil acceso. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía Nacional y posteriormente unidades de la Guardia Civil, incluidos especialistas del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), encargados de participar en la recuperación y traslado del cadáver.
Asentamiento de inmigrantes
Las primeras informaciones recabadas sobre el terreno apuntaron inicialmente a que podía tratarse de una persona vinculada a los asentamientos de inmigrantes existentes en esa zona de Ceuta y que habría sufrido una caída hasta el espacio rocoso. Sin embargo, esas primeras impresiones tuvieron que ser verificadas y finalmente quedaron descartadas.
Pasadas las 14:30 horas, la Jefatura Superior confirmó que el fallecido era un ciudadano español, vecino de Ceuta. La víctima vestía ropa de calle, concretamente pantalón y camiseta, y por el momento no han trascendido públicamente más datos sobre su identidad ni sobre las circunstancias exactas de su muerte.
Traslado del cadáver
El cadáver fue trasladado por los GEAS hasta la base del Marítimo, en el puerto pesquero, donde está previsto que intervengan agentes de la Policía Judicial y personal forense para avanzar en la investigación y determinar qué ocurrió. El rescate resultó especialmente complicado debido a las características del terreno.
El suceso se produce además en un entorno condicionado durante las últimas semanas por la presión migratoria. Tras las entradas masivas registradas a finales de julio, se mantiene un goteo de llegadas desde Marruecos, especialmente a través de los espigones y mediante embarcaciones. Sin embargo, El Faro de Ceuta señala expresamente que este fallecimiento no se vincula a la presión migratoria registrada en la ciudad.
El caso vuelve además a poner sobre la mesa otro problema pendiente para Ceuta: la insuficiencia de espacio para conservar cadáveres. Actualmente la ciudad dispone de únicamente cuatro neveras, una capacidad que podría resultar insuficiente si se produjera una tragedia con varias víctimas.



















