Un ciudadano marroquí que, según fuentes policiales, habría entrado en Ceuta durante la llegada masiva de finales de julio ha sido detenido este jueves después de protagonizar un grave incidente con una patrulla del Grupo de Regulares de Ceuta número 54. El hombre habría sacado un arma blanca y arremetido contra uno de los militares después de que estos acudieran a auxiliar a un trabajador del puerto que había alertado de que estaba siendo amenazado.
El intento de apuñalamiento a un soldado de Regulares en Ceuta se produjo alrededor de las dos de la tarde en la zona portuaria. Los militares localizaron al sospechoso después de realizar una batida por las inmediaciones y, cuando uno de ellos le dio el alto, el hombre emprendió la huida. La persecución terminó en uno de los callejones del puerto, donde varios integrantes de la unidad consiguieron reducirlo y retirarle el cuchillo. La información ha sido confirmada por fuentes policiales consultadas por El Faro de Ceuta.
Una alerta en el puerto
El incidente comenzó mientras varios componentes del Grupo de Regulares número 54 realizaban labores de patrulla en la zona del puerto. Un trabajador de un almacén se dirigió a los militares para advertirles de la presencia de un individuo que, según su relato, estaba amenazando a varias personas mientras portaba un palo.
Los efectivos iniciaron entonces una búsqueda por los alrededores a partir de la descripción facilitada por el trabajador. Poco después localizaron a un hombre cuya vestimenta y apariencia coincidían con los datos que habían recibido. Uno de los militares le dio el alto para identificarlo y esclarecer lo sucedido, pero el sospechoso no atendió el requerimiento y comenzó a correr por las instalaciones portuarias.
Uno de los Regulares salió tras él mientras otros componentes de la patrulla se incorporaban a la persecución. El intento de apuñalamiento a un soldado de Regulares en Ceuta se produjo precisamente al término de esa huida, cuando los militares consiguieron alcanzar al hombre en uno de los callejones de la zona.
Sacó un cuchillo de entre sus ropas
Según la reconstrucción publicada, al verse rodeado por los integrantes de la patrulla, el sospechoso extrajo un arma blanca que llevaba oculta entre sus ropas y la esgrimió contra uno de los soldados. Las fuentes consultadas describen la acción como un intento de arremeter contra el militar, aunque las informaciones disponibles no señalan que llegara a herirlo.
La reacción conjunta de la patrulla permitió controlar la situación. Los militares consiguieron inmovilizar al individuo pese a las dificultades que, según las mismas fuentes, provocaron tanto su resistencia como su corpulencia. Finalmente pudieron retirarle el cuchillo y mantenerlo reducido para proceder a su detención.
En la intervención participaron los soldados Bilal Amin, Ahmed Hossain y David Toro, bajo las órdenes del sargento Kevin Zapata, según la información publicada. El intento de apuñalamiento a un soldado de Regulares en Ceuta terminaba así sin que consten lesiones provocadas por el arma blanca, pese al riesgo que entrañó el enfrentamiento.
Habría entrado a finales de julio
Las fuentes policiales sitúan al detenido entre los ciudadanos marroquíes que accedieron a Ceuta durante los acontecimientos de finales de julio. Ese extremo forma parte de las informaciones conocidas sobre el sospechoso, aunque corresponderá a las autoridades verificar documentalmente su identidad, situación administrativa y fecha concreta de entrada en territorio español.
Los militares del Grupo de Regulares número 54 mantienen desde entonces una presencia reforzada en diferentes puntos de la ciudad para colaborar con el dispositivo de seguridad. La unidad ha participado tanto en tareas de vigilancia como en intervenciones derivadas de incidentes registrados durante las últimas semanas.
Uno de los más graves ocurrió el pasado 27 de agosto en Benzú, cuando cuatro miembros de Regulares fueron atacados por un grupo numeroso mientras realizaban labores de vigilancia. Las primeras investigaciones policiales apuntaron posteriormente a que la emboscada estaba preparada, después de localizar una importante acumulación de piedras en el lugar desde el que se produjo el ataque.
Regulares, de nuevo en primera línea
Aquel episodio obligó a intervenir también al Grupo de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil y terminó con varias detenciones. La Asociación de Tropa y Marinería Española denunció entonces que entre 30 y 40 personas habían rodeado el vehículo militar y lanzado piedras de gran tamaño, provocando heridas a cuatro integrantes de la unidad.
El episodio registrado este jueves presenta unas circunstancias diferentes. Los militares no fueron inicialmente el objetivo de la amenaza denunciada, sino que acudieron después de recibir el aviso de un trabajador. Fue durante la localización y posterior persecución del sospechoso cuando apareció el cuchillo y se produjo el enfrentamiento.
El intento de apuñalamiento a un soldado de Regulares en Ceuta queda ahora en manos de las autoridades competentes, que deberán concretar los hechos que se atribuyen al detenido y determinar su eventual responsabilidad penal. Hasta que exista una resolución judicial firme, las conductas delictivas que se le imputen deberán considerarse presuntas.




















