El ministro de Transportes aseguró que las posibilidades de morir en un accidente ferroviario en España eran «limitadísimas». El nuevo choque entre dos trenes de alta velocidad reabre la polémica sobre sus declaraciones y la seguridad de la red.
Las declaraciones de Óscar Puente sobre la seguridad ferroviaria en España vuelven a situarle en el centro de la polémica tras el grave accidente de tren ocurrido este miércoles 28 de octubre en Toledo. El ministro de Transportes defendió después de la tragedia de Adamuz que las posibilidades de sufrir un siniestro mortal durante un viaje en tren eran «limitadísimas», unas palabras que ahora adquieren una nueva dimensión.
El choque entre dos trenes de alta velocidad de Iryo y Renfe, registrado en las proximidades de Urda, ha vuelto a sacudir al sector ferroviario español apenas diez meses después del accidente de Adamuz, en Córdoba, que dejó 46 fallecidos.
La sucesión de tragedias ha reabierto el debate sobre la seguridad de las infraestructuras, la eficacia de las inversiones públicas y las responsabilidades políticas del Ministerio de Transportes.
La Razón+2
Óscar Puente aseguró que morir en un accidente de tren era una posibilidad remotísima
Una de las afirmaciones que ahora vuelve a cobrar protagonismo es la defensa que el ministro hizo del ferrocarril español tras el accidente de Adamuz.
Puente sostuvo que el tren seguía siendo uno de los medios de transporte más seguros del mundo, pese a la magnitud de aquella tragedia.
En sus intervenciones públicas llegó a afirmar que las probabilidades de que un viaje ferroviario terminase en un accidente mortal eran extremadamente reducidas.
El ministro también comparó la seguridad del tren con la del automóvil, defendiendo que viajar en ferrocarril resulta considerablemente más seguro que desplazarse por carretera.
Estas afirmaciones tenían como objetivo transmitir tranquilidad a los usuarios en un momento de creciente preocupación por el estado de la red.
Sin embargo, el nuevo accidente de Toledo ha provocado que sus palabras vuelvan a ser examinadas desde una perspectiva mucho más crítica.
La Razón+1
Un nuevo accidente en Toledo golpea al ferrocarril español
El accidente de este miércoles se ha producido poco antes de las nueve de la mañana, cuando dos trenes de alta velocidad han colisionado en las proximidades de Urda, en la provincia de Toledo.
Según las primeras informaciones, dos coches del convoy de Iryo se han precipitado por un terraplén tras el impacto.
La gravedad del siniestro ha obligado a activar un amplio dispositivo de emergencias. Castilla-La Mancha ha elevado la situación al nivel dos y ha solicitado la intervención de la Unidad Militar de Emergencias.
Las autoridades también han habilitado instalaciones para atender a los afectados, mientras los servicios sanitarios han realizado llamamientos para donar sangre.
Las causas del accidente continúan bajo investigación y, por el momento, no es posible atribuir el choque a un fallo concreto de mantenimiento, señalización o gestión ferroviaria.
La Razón+1
El ministro también negó que Adamuz fuera consecuencia de la falta de inversión
Otra de las declaraciones de Óscar Puente que vuelve al debate público tiene que ver con el presupuesto destinado a las infraestructuras ferroviarias.
Después del accidente de Adamuz, el ministro rechazó que pudiera establecerse una relación directa entre aquella tragedia y una supuesta insuficiencia de inversiones.
Puente recordó que se habían destinado alrededor de 700 millones de euros a la renovación del corredor ferroviario Madrid-Andalucía.
El responsable de Transportes también defendió las inspecciones realizadas y las actuaciones de modernización ejecutadas sobre la infraestructura.
El nuevo siniestro plantea ahora una pregunta especialmente incómoda para el Gobierno: cómo es posible que un corredor sometido a importantes inversiones haya registrado dos accidentes de semejante gravedad en menos de un año.
La coincidencia de ambos sucesos en el mismo corredor no demuestra por sí sola que compartan causas técnicas. Esa cuestión deberá ser esclarecida mediante las investigaciones correspondientes.
La Razón+1
La investigación de Adamuz sigue abierta diez meses después
La investigación sobre el accidente de Adamuz, ocurrido el 18 de enero de 2026, todavía no ha concluido.
El organismo independiente encargado de esclarecer sus causas ha comunicado que necesitará superar el plazo inicialmente previsto de doce meses debido a la complejidad técnica del siniestro.
La Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz ha criticado esta demora y ha reclamado más recursos para los investigadores.
Su presidente, Mario Samper, también ha expresado preocupación por la falta de recomendaciones preventivas inmediatas, aunque el organismo investigador ha precisado que esa circunstancia no condiciona las conclusiones futuras.
EFE Noticias
La seguridad ferroviaria vuelve a poner a Óscar Puente ante sus propias declaraciones
Tras Adamuz, el ministro defendió que el sistema ferroviario español continuaba siendo seguro y que aquel accidente no debía interpretarse como una prueba de inseguridad generalizada.
También aseguró en una entrevista que podía mirar a las víctimas a la cara y defendió la actuación de su departamento.
Ahora, el accidente de Toledo vuelve a colocar al Ministerio de Transportes bajo un intenso escrutinio público.
La cuestión no es únicamente si viajar en tren sigue siendo estadísticamente más seguro que hacerlo en automóvil. También es si los mecanismos de mantenimiento, supervisión y prevención están funcionando correctamente.
Dos tragedias ferroviarias en apenas diez meses exigen respuestas técnicas rigurosas, transparencia y una investigación independiente. La responsabilidad política y las eventuales responsabilidades técnicas o penales deberán distinguirse conforme se conozcan los hechos.
Mientras tanto, las palabras con las que Óscar Puente pretendió transmitir tranquilidad tras Adamuz se han convertido en uno de los principales focos de controversia sobre su gestión.



















