La Policía Nacional investiga el presunto robo de información interna del PP de Madrid en el despacho de un abogado situado en la calle Cea Bermúdez, número 67, en el distrito madrileño de Chamberí.
Según las informaciones publicadas este martes por El Confidencial y EL ESPAÑOL, los autores se habrían llevado varios discos duros y memorias USB que podrían contener documentación sensible de la formación política, además de unos 500 euros en efectivo.
Las pesquisas están dirigidas por la Brigada Provincial de Información de Madrid y se desarrollan bajo secreto. Los investigadores intentan reconstruir lo ocurrido y determinar tanto el alcance de la sustracción como el contenido concreto de los dispositivos desaparecidos.
El despacho pertenece a Antonio Ángel Avilés García, abogado vinculado al PP que colabora en asuntos relacionados con el área de Derechos y Garantías del partido. Fuentes de la formación consultadas por EL ESPAÑOL precisan que su labor se centra en cuestiones internas y desacuerdos entre afiliados, y matizan que no ejerce como representante legal del PP ni lleva la defensa judicial de la organización.
Una entrada sin cerraduras forzadas
Según la información difundida por El Confidencial, el letrado descubrió la presunta intrusión el lunes por la mañana, al acceder a su oficina. Encontró la estancia desordenada y varios paneles del falso techo desplazados. Tras comprobar que faltaban dispositivos de almacenamiento y dinero, acudió a una comisaría de la Policía Nacional para denunciar los hechos y advertir del posible contenido de los soportes sustraídos.
Uno de los elementos que los investigadores deberán aclarar es que, según las informaciones publicadas, la puerta no presentaba señales evidentes de haber sido forzada. Entre las hipótesis que se barajan figura la posibilidad de que se hubiera utilizado una copia de la llave, aunque esta circunstancia no está confirmada.
En el despacho también había un ordenador portátil que, según las mismas informaciones, permaneció en su sitio. La selección de los objetos sustraídos y el posible interés por los archivos almacenados en los dispositivos constituyen aspectos que deberán esclarecerse durante la investigación.
El alcance de la información, todavía por determinar
La documentación que pudiera haberse perdido estaría relacionada, al menos en parte, con asuntos internos del PP y con las discrepancias entre afiliados que gestiona el área de Derechos y Garantías. Sin embargo, por el momento no se ha precisado qué archivos concretos han desaparecido ni si los responsables del robo llegaron a acceder a su contenido.
Tampoco se ha establecido públicamente quién estaría detrás de los hechos o cuál habría sido su motivación. La investigación policial deberá determinar si se trató de un robo con un objetivo económico, de una sustracción dirigida a obtener información o de un suceso con otras circunstancias.
Documentación interna sobre afiliados del PP
La desaparición de dispositivos que podrían contener documentación interna del PP ha elevado el interés del caso, pero las hipótesis sobre el propósito del robo siguen abiertas. Por ahora, no hay datos públicos que permitan atribuir los hechos a una persona o grupo concreto.
La prioridad de los investigadores es reconstruir el acceso al despacho, identificar a los posibles autores y comprobar qué información falta. Hasta que avancen las diligencias, tanto el alcance de la sustracción como el eventual destino de los datos permanecen sin esclarecer.





















