Santiago Abascal, presidente de VOX, ha expresado este miércoles desde Santander su pésame a los familiares de las víctimas del grave accidente ferroviario registrado en Urda, Toledo. También ha trasladado su apoyo a los heridos y a las personas que continúan pendientes de conocer el estado de sus seres queridos.
Durante su intervención, el dirigente de VOX ha mostrado su «absoluta rabia» y ha acusado al Gobierno de haber deteriorado las infraestructuras españolas. En este contexto, ha defendido que «la corrupción mata y que el fanatismo ideológico mata», vinculando sus críticas al Ejecutivo con la situación de los servicios públicos.
Abascal cuestiona las explicaciones del Gobierno sobre el accidente ferroviario
El líder de VOX ha reconocido que todavía no se conocen las causas del siniestro ferroviario de Urda. Sin embargo, ha manifestado su desconfianza hacia las explicaciones que pueda ofrecer el Gobierno y ha recordado otros episodios sobre los que, según ha señalado, el Ejecutivo aún debe dar respuestas, como los relacionados con Adamuz y el apagón.
Abascal ha aprovechado su comparecencia para denunciar las prioridades presupuestarias del Gobierno. Según sus declaraciones, el dinero procedente de los impuestos de los ciudadanos se habría destinado a gastos y actividades que ha cuestionado, mientras las infraestructuras y los servicios públicos sufren un deterioro.
El presidente de VOX ha criticado especialmente lo que considera una falta de inversión y mantenimiento en las infraestructuras, reclamando responsabilidades políticas por la situación actual.
El presidente de VOX acusa al Ejecutivo de corrupción
En su intervención, Santiago Abascal ha vuelto a calificar al Gobierno de «organización criminal», una expresión con la que ha endurecido sus críticas al Ejecutivo. Asimismo, ha acusado a sus integrantes de perjudicar los intereses de los ciudadanos y de poner en riesgo la seguridad y los intereses de España.
El dirigente de VOX también ha dirigido sus reproches al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Abascal ha sostenido que no debería haberse presentado a las elecciones y ha reclamado que comparezca ante la Justicia sin esperar al 1 de diciembre.
Estas afirmaciones forman parte de las acusaciones políticas formuladas por el líder de VOX durante su comparecencia.
VOX rechaza suspender la campaña electoral tras el siniestro
Otro de los asuntos abordados por Abascal ha sido la posibilidad de suspender la campaña electoral como consecuencia del accidente ferroviario. El presidente de VOX se ha mostrado contrario a esa medida y ha advertido de que, a su juicio, algunos podrían utilizar el dolor de las víctimas y sus familiares para evitar que se hable del estado de las infraestructuras.
«Lo que algunos deberían suspender no es la campaña electoral, sino sus bailes y sus chistes sobre RENFE», ha declarado, en referencia a las actuaciones que atribuye al ministro Óscar Puente en televisión.
Abascal ha defendido que su formación mantendrá su actividad política y continuará denunciando lo que considera deficiencias en la gestión de las infraestructuras, las instituciones y los servicios públicos.
Abascal extiende sus críticas a la sanidad y los servicios públicos
El líder de VOX también ha incluido la atención sanitaria entre los ámbitos que, a su juicio, presentan problemas de funcionamiento y gestión. En su opinión, el deterioro de los servicios públicos exige mantener la presión política sobre el Gobierno, incluso en un contexto marcado por una tragedia ferroviaria.
Para justificar su postura sobre la continuidad de la campaña, Abascal ha afirmado que su partido no está celebrando actos festivos, sino desarrollando su labor política.
El presidente de VOX ha concluido su intervención criticando las bromas y actuaciones que atribuye a representantes del Ejecutivo, al considerar que contrastan con las consecuencias que sufren los ciudadanos.
Mientras continúan las incógnitas sobre las causas del accidente ferroviario de Urda, las declaraciones de Abascal han situado en el centro del debate político la responsabilidad del Gobierno, el mantenimiento de las infraestructuras y la gestión de los servicios públicos.




















