Santiago Abascal ha vuelto este miércoles a los micrófonos de Federico Jiménez Losantos en un momento especialmente delicado de la política española. El presidente de Vox ha intervenido en Es la Mañana de Federico para abordar la situación de Ceuta, las concentraciones convocadas este 2 de septiembre y la estrategia de su partido para exigir responsabilidades a Pedro Sánchez. El reencuentro radiofónico resulta significativo después de un prolongado periodo sin una entrevista entre ambos y se produce precisamente cuando la crisis ceutí ha vuelto a acercar posiciones entre sectores de la derecha que durante los últimos años habían mantenido importantes desencuentros.
La entrevista de Federico Jiménez Losantos a Santiago Abascal ha dejado además algunas de las acusaciones más duras pronunciadas hasta ahora por el dirigente de Vox. Abascal ha sostenido que Sánchez actúa al servicio de los intereses de Marruecos, ha definido los acontecimientos del 30 y 31 de julio como una «guerra híbrida» y ha insistido en su intención de promover el mecanismo constitucional para exigir responsabilidades al presidente por una supuesta «traición». Son acusaciones políticas de Vox que, hasta el momento, no han sido establecidas por ningún tribunal. La conversación completa facilitada a este periódico recoge durante aproximadamente diez minutos el intercambio entre ambos.
«Hoy no importan ni permisos ni convocantes»
Federico abrió la entrevista preguntando directamente a Abascal por las concentraciones de este miércoles y por la confusión generada después de que distintas delegaciones y subdelegaciones del Gobierno cuestionaran convocatorias promovidas desde ayuntamientos. La respuesta del dirigente de Vox fue una llamada inequívoca a la movilización: «Hoy no importan ni permisos, ni convocantes, ni absolutamente nada». A continuación defendió que los ceutíes necesitan comprobar que ciudadanos «de cualquier tipo de ideología» permanecen a su lado.
Abascal trató además de proyectar lo sucedido en Ceuta hacia el resto de España. «Ceuta es la bola de cristal en la que se puede ver el futuro de Murcia, el futuro de Almería, el futuro de Granada, el futuro de Córdoba», afirmó, antes de reclamar que la ciudadanía salga a la calle y muestre su rechazo a quienes, según su interpretación, hayan colaborado con la entrada masiva.
La intervención ha sido confirmada también por Libertad Digital, que recoge la entrada en directo de Abascal y la posterior reacción de Federico cuando uno de sus colaboradores mostró su sorpresa por escuchar al dirigente de Vox nuevamente en el programa. «Hoy es el momento», respondió Losantos.
El regreso de Abascal con Federico
La presencia del presidente de Vox tiene un componente político y mediático añadido. La relación entre Abascal y Losantos atravesó durante los últimos años momentos de evidente distanciamiento, con duras críticas del periodista a algunas decisiones estratégicas de Vox. La entrevista de este miércoles supone por ello una imagen poco habitual en los últimos tiempos y llega cuando ambos sitúan Ceuta como una cuestión que trasciende las diferencias entre partidos.
Losantos dejó clara esa posición desde el comienzo. Su planteamiento giró alrededor de la unidad ante lo ocurrido en Ceuta y de la responsabilidad que, a su juicio, tendría el Gobierno. Abascal respondió igualmente intentando aparcar las disputas partidistas durante las movilizaciones. «Debemos estar todos absolutamente unidos en la calle», sostuvo hacia el final de la conversación.
La entrevista de Federico Jiménez Losantos a Santiago Abascal se produce además al comienzo de la nueva temporada radiofónica del comunicador. Losantos regresó el 1 de septiembre a Es la Mañana de Federico, que se emite entre las 6.00 y las 12.00 horas, y ha situado desde el primer programa los acontecimientos de Ceuta entre los principales asuntos de su agenda informativa.
«Sirve al reino de Marruecos»
La parte más contundente llegó cuando Federico preguntó por la posición de Sánchez respecto a Marruecos. Abascal recordó que el presidente calificó inicialmente lo sucedido como un ataque contra la integridad territorial española y contrapuso aquellas palabras con la posterior defensa gubernamental de que no existen elementos para responsabilizar al Ejecutivo marroquí de haber organizado la entrada.
El presidente de Vox acusó a Sánchez de mantener un «ánimo exculpatorio» hacia Rabat y aseguró que Marruecos es, «sin ninguna duda», responsable de lo que él considera una «guerra híbrida contra España». Fue entonces cuando pronunció una de las frases centrales de la entrevista: «Esto solo puede significar que en realidad sirve al reino de Marruecos y no sirve al Estado español, no sirve a los españoles».
La acusación constituye una valoración política de Abascal y no una conclusión judicial. Tampoco está acreditado que Sánchez actúe al servicio de Marruecos. Lo que sí ha cambiado en las últimas horas es el material del que dispone la investigación de la Audiencia Nacional: un informe policial atribuido al CENIF apunta a una participación activa de fuerzas marroquíes en los acontecimientos, aunque establecer una eventual cadena de mando política requeriría pruebas adicionales.
El informe policial irrumpe en la entrevista
Losantos dedicó una parte importante de la conversación precisamente a ese documento. El Centro Nacional de Inmigración y Fronteras, unidad de inteligencia de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, habría comunicado a la magistrada María Tardón que la entrada masiva no respondió a un fenómeno espontáneo, sino a un proceso planificado en el que gendarmes marroquíes guiaron a grupos hacia Ceuta mientras individuos de paisano monitorizaban la operación y daban instrucciones sobre el terreno.
Federico destacó la reconstrucción cronológica que realiza el informe: una primera oleada de varones jóvenes, muchos equipados para entrar por mar; posteriormente familias, mujeres y niños; y después nuevos grupos con características similares a los primeros. Los investigadores interpretan esa secuencia como un mecanismo dirigido inicialmente a saturar la capacidad española en El Tarajal y posteriormente dificultar todavía más cualquier respuesta mediante la entrada de perfiles vulnerables.
El documento ha provocado ya una reacción dentro del Gobierno. Fernando Grande-Marlaska ha pedido al director general de la Policía, Francisco Pardo, que aclare la «veracidad» de la información publicada y, si se confirma, desde cuándo disponía la Policía de ella. Interior considera que unos datos de semejante trascendencia deberían haberse trasladado a los órganos de Seguridad Nacional.
Abascal: «Estamos hablando de una invasión y punto»
El líder de Vox utilizó las nuevas informaciones para endurecer su interpretación de los acontecimientos. «Hoy sabemos perfectamente, porque hay informes policiales, porque se está investigando, que Marruecos está detrás de ello», aseguró. Acto seguido introdujo una distinción deliberada: «Algunos no estamos hablando, como hablamos muchas veces, de invasión migratoria. Estamos hablando directamente de una invasión y punto».
Abascal añadió que Vox utiliza el concepto de «guerra híbrida» porque considera que la entrada estuvo organizada desde Marruecos como instrumento de presión contra España. Esa interpretación coincide en algunos puntos con el análisis policial publicado, pero va más lejos en otros: el informe conocido describe actuaciones atribuidas a fuerzas marroquíes, mientras que determinar quién ordenó esas actuaciones y hasta qué nivel de la estructura estatal llegaron las decisiones corresponde ahora a la investigación.
La entrevista de Federico Jiménez Losantos a Santiago Abascal convirtió así el informe policial en uno de sus principales argumentos. El dirigente vinculó la supuesta intervención marroquí con la política del Gobierno y aseguró que resulta «intolerable» continuar hablando de alianza y amistad con Rabat mientras, según su tesis, Marruecos amenaza la soberanía, la seguridad y la integridad territorial españolas.
Vox insiste en la vía del artículo 102
Federico llevó entonces la conversación hacia la ofensiva jurídica anunciada por Vox contra Sánchez. Abascal lleva semanas defendiendo la utilización del artículo 102 de la Constitución para tratar de exigir responsabilidad criminal al presidente por un supuesto delito de traición relacionado con la gestión de los acontecimientos de Ceuta.
El procedimiento, sin embargo, tiene importantes barreras parlamentarias. Cuando se trata de una acusación por traición o por delitos contra la seguridad del Estado cometidos en el ejercicio de las funciones gubernamentales, la iniciativa necesita el respaldo de una cuarta parte de los miembros del Congreso —88 diputados— y posteriormente la aprobación de la mayoría absoluta de la Cámara. Vox dispone actualmente de 33 escaños, por lo que no puede activar por sí solo el mecanismo.
Abascal reconoció implícitamente esa limitación y recordó que ha puesto los 33 diputados de Vox «a disposición de una mayoría». Su objetivo, explicó, no consiste únicamente en alcanzar los votos necesarios, sino en provocar un debate parlamentario que obligue a cada diputado a posicionarse sobre la actuación del Ejecutivo.
«Que todos los diputados se retraten»
«Creemos que es importante que todos y cada uno de los diputados se retraten, absolutamente todos», afirmó Abascal. El dirigente dirigió parte de la presión hacia los parlamentarios socialistas que deberán volver a presentarse en sus respectivas provincias y planteó la cuestión en términos binarios: determinar si Sánchez «sirve a los intereses de los españoles» o «sirve al reino de Marruecos».
Vox ya había anunciado formalmente su intención de recurrir al artículo 102 y ofrecido sus diputados para reunir los apoyos necesarios. Incluso con PP y Vox juntos, el escenario parlamentario no sería sencillo: ambas formaciones necesitan sumar apoyos adicionales para alcanzar la mayoría absoluta requerida en la votación definitiva.
Losantos planteó durante la conversación si las investigaciones abiertas en la jurisdicción ordinaria podrían terminar siendo una vía más rápida para depurar eventuales responsabilidades. Abascal respondió con un «ojalá sea así», pero defendió que la actuación judicial no exime a los diputados de asumir lo que considera su responsabilidad política.
Losantos lleva la conversación al escenario electoral
El último tramo cambió de terreno. Federico planteó la posibilidad de que Sánchez intentase evitar unas futuras elecciones mediante una situación de excepcionalidad y llegó a mencionar los estados de excepción o sitio. Se trata de una hipótesis expresada por el periodista durante la entrevista y no existen elementos conocidos que acrediten que el Gobierno esté preparando una operación destinada a suspender o impedir unas elecciones generales.
La respuesta de Abascal fue todavía más dura. El presidente de Vox afirmó que los españoles tienen «motivos para tener mucho miedo de Pedro Sánchez» y volvió a atribuirle una «psicopatía», término que empleó como descalificación política sin que exista base para realizar desde estas declaraciones diagnóstico médico alguno.
A partir de ahí, Abascal sostuvo que el presidente «está dispuesto a todo con tal de permanecer en el poder» y recuperó una advertencia que asegura haber realizado anteriormente en el Congreso: «Lo peor de Sánchez estaba por llegar». A su juicio, Ceuta podría representar precisamente ese escenario.
«Es capaz de robarnos las elecciones»
La afirmación más grave del tramo final llegó cuando Abascal aseguró que los españoles deben contemplar la posibilidad de que Sánchez intente alterar el proceso electoral. «Debemos saber que Sánchez está dispuesto y es capaz de robarnos las elecciones», afirmó. El líder de Vox no aportó durante la entrevista pruebas de que el presidente esté preparando un fraude electoral, por lo que la declaración debe entenderse estrictamente como una acusación política del dirigente.
Abascal pidió no confiar únicamente en las encuestas, en las instituciones europeas o en la capacidad del ordenamiento jurídico para contener al Ejecutivo. Frente a ello, defendió utilizar «todas las herramientas» disponibles y enumeró las vías «legales, parlamentarias» y de «movilización social».
Este último punto conecta directamente con las concentraciones de este miércoles. Vox ha anunciado su presencia en las movilizaciones en apoyo a Ceuta, mientras las discrepancias sobre la forma de convocarlas han generado controversias en diferentes municipios. Para Abascal, la discusión administrativa debe quedar relegada frente al mensaje político que pretende trasladar a la ciudad autónoma.
Una entrevista marcada por Ceuta
La conversación terminó prácticamente en el mismo lugar en el que había comenzado: las calles. Losantos expresó su deseo de que las concentraciones fueran «un gran éxito» y las definió como una «prueba de vida de la nación española». Abascal había defendido minutos antes que PP, Vox y ciudadanos de otras sensibilidades políticas debían acudir juntos para trasladar respaldo a los ceutíes.
La entrevista de Federico Jiménez Losantos a Santiago Abascal deja así una fotografía política poco habitual después del distanciamiento de los últimos años. Ceuta ha servido de escenario para un nuevo acercamiento público entre el comunicador y el presidente de Vox, aunque la conversación estuvo dominada mucho más por Pedro Sánchez y Marruecos que por las diferencias pasadas entre ambos.
Abascal salió de los micrófonos de Es la Mañana de Federico con tres mensajes principales: movilización este miércoles, presión parlamentaria mediante el artículo 102 y acusaciones contra el Gobierno por su actuación ante Marruecos. Losantos, por su parte, cerró la entrevista respaldando la movilización. El alcance político de este reencuentro se verá más adelante; por ahora, ambos han coincidido en convertir Ceuta en una de las grandes batallas del arranque del nuevo curso.




















