La polémica sobre el patrimonio inmobiliario de Ferran Torres dio este martes un nuevo salto mediático. La presentadora Ale Velasco, en un vídeo difundido por Canal Red, aseguró que el delantero del FC Barcelona había acumulado 20 viviendas para especular con el mercado inmobiliario y lo vinculó a la actividad de un supuesto "fondo buitre".
Sin embargo, la documentación mercantil conocida y la información patrimonial publicada posteriormente por contradicen esa versión. Los datos disponibles muestran que la sociedad Eleven Future Invest S.L. no concentra una cartera de veinte viviendas, sino que su principal activo es un edificio de oficinas junto al estadio de Mestalla.
La afirmación difundida por Canal Red tiene su origen en una polémica política iniciada horas antes por dirigentes de Sumar, que interpretaron de forma errónea una información sobre las propiedades del internacional español.
Canal Red dio por buena la acusación
La cuenta oficial de Canal Red difundió un vídeo protagonizado por su colaboradora Ale Velasco, en el que se presentaba a Ferran Torres como un gran propietario inmobiliario que habría adquirido 20 viviendas para especular.
El mensaje iba un paso más allá al relacionar la actividad empresarial del futbolista con la de los denominados fondos buitre, una expresión utilizada habitualmente en el debate político para describir grandes operadores inmobiliarios que compran vivienda de forma masiva.
Canal Red no solo difundió una información que posteriormente ha sido cuestionada por la documentación mercantil disponible, sino que además su colaboradora Ale Velasco elevó el tono durante su intervención con descalificaciones dirigidas contra Ferran Torres. La comunicadora llegó a referirse al internacional español como "casposo", "facha" y "especulador", combinando esas expresiones con la afirmación de que el futbolista acumulaba veinte viviendas para especular, una tesis que no coincide con los datos patrimoniales conocidos sobre su sociedad inmobiliaria.
Sin embargo, esa descripción no coincide con la información registral conocida sobre el patrimonio del jugador.
El origen del bulo está en un diputado de Sumar
La cadena no elaboró esa información desde cero. El origen de la polémica se encuentra en unas declaraciones del diputado de Compromís-Sumar, Alberto Ibáñez.
El parlamentario afirmó que Eleven Future Invest, la sociedad patrimonial de Ferran Torres, "acaparaba ya 20 viviendas en Valencia" y pidió endurecer la legislación para impedir que empresas de este tipo pudieran seguir comprando inmuebles.
Su acusación partía de una información publicada días antes sobre el patrimonio inmobiliario del futbolista. Sin embargo, durante ese proceso se produjo un cambio que alteró completamente el significado de la noticia.
Mientras la información original hablaba de propiedades, el diputado convirtió ese concepto en viviendas, dos términos que no son equivalentes desde el punto de vista registral.
Las cifras no respaldan la acusación
La realidad patrimonial conocida del internacional español resulta muy distinta.
Según la información mercantil disponible, el principal activo de Eleven Future Invest S.L. es un edificio de uso terciario compuesto por unas 50 oficinas situadas en las inmediaciones del estadio de Mestalla.
A ese patrimonio se suman:
- Una vivienda en Barcelona.
- Dos viviendas en Valencia.
- Una residencia de verano.
- Un terreno donde prevé construir.
Las oficinas constituyen fincas registrales independientes, igual que ocurre con una vivienda o un local comercial. De ahí que una información sobre el número de propiedades pueda inducir a error si se presenta exclusivamente como viviendas.
Una sociedad patrimonial, no un fondo buitre
Las cuentas depositadas por la empresa tampoco respaldan la imagen difundida durante la polémica.
Eleven Future Invest S.L. nació en 2023 como una sociedad patrimonial destinada a gestionar inversiones inmobiliarias. Durante sus dos primeros ejercicios registró pérdidas, recibió varias ampliaciones de capital aportadas por el propio futbolista y no comenzó a obtener beneficios hasta 2025.
Se trata de un comportamiento habitual en sociedades que invierten a largo plazo y que no buscan rentabilidad inmediata.
Además, la actividad declarada de la empresa no se limita a la vivienda, sino que incluye activos inmobiliarios de distinta naturaleza, como oficinas.
De la gorra al patrimonio inmobiliario
La controversia sobre Ferran Torres comenzó días antes, tras difundirse una imagen del futbolista con una gorra en la que podía leerse el lema "Make Spain Great Again".
A partir de ese momento llegaron las críticas desde distintos dirigentes de la izquierda, que calificaron al jugador de "rentista" por sus inversiones inmobiliarias.
Poco después, el artista TvBoy inauguró un mural dedicado al delantero en Barcelona. La obra apareció vandalizada menos de veinticuatro horas después con una gran pintada sobre el rostro del futbolista.
Ahora, la difusión de la información sobre las supuestas 20 viviendas añade un nuevo episodio a una polémica que ha trascendido el ámbito deportivo para instalarse en el debate político.
El debate político frente a los datos
El volumen del patrimonio inmobiliario de Ferran Torres puede ser objeto de debate político, igual que ocurre con el de cualquier personaje público.
Sin embargo, una cosa es discutir el modelo de inversión inmobiliaria y otra distinta atribuir al futbolista datos que no coinciden con la documentación mercantil conocida.
En este caso, la diferencia entre propiedades y viviendas resulta determinante. Transformar un concepto en otro cambia por completo la dimensión del patrimonio atribuido al jugador y sostiene un relato que, según la información registral disponible, no se corresponde con la realidad.




















