Ábalos se querelló por supuestas injurias y calumnias, pero el auto considera que la información procede de fuentes solventes y nunca se le atribuyen delitos
Segundo varapalo judicial a políticos que intentan silenciar a la prensa: tras el carpetazo a la demanda de Begoña Gómez contra ‘El Confidencial’, el juzgado de instrucción nº 52 de Madrid ha sobreseído la querella del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, contra una periodista y el director de ‘The Objective’ por publicar una serie de artículos sobre las razones de su salida del Gobierno.
El citado mecido relata que el ex amigo de Sánchez se querelló a comienzos de 2022 contra la periodista Ketty Garat y el director del digital, Álvaro Nieto, por supuestas injurias y calumnias.
Tras dos años de instrucción, y un calvario personal por el señalamiento que sufrió especialmente Garat, el juez da la razón a los periodistas y archiva la querella del político, porque “las informaciones tienen una base fáctica contrastada”.
Información contrastada y fuentes solventes
En ese sentido, el auto judicial considera que eran “solventes” las fuentes que se consultaron para elaborar las informaciones y tampoco parece que estas fueran disparates o se alejaran «completamente de la realidad”, como argumentaba el querellante.
El juez subraya además que de ningún modo caben las supuestas calumnias denunciadas, porque jamás se le imputó a Ábalos una conducta delictiva, sino que se explicaron los motivos de su salida del Gobierno de Sánchez.
En concreto, las ocho piezas que provocaron la querella de Ábalos formaban parte de un serial de investigación titulado “Las razones de la caída de Ábalos”, que el citado medio comenzó a publicar el 3 de noviembre de 2021.
Campaña de desprestigio contra Ketty Garat y el director de ‘The Objective’
Tras la publicación de la serie, el PSOE se lanzó a defender a un Ábalos que aún no había caído en desgracia con Sánchez, ni había sido suspendido de militancia del partido ni expulsado del Grupo Parlamentario.
El exministro, por su parte, dedicó días a atacar continuamente a la periodista y al director del periódico a través de programas televisivos e inició una campaña para desacreditarles que incluía la querella, desmontada por la resolución judicial de hoy.








