El doctor José Cabrera, uno de los psiquiatras más conocidos de España por sus intervenciones en televisión, ha trasladado a Santiago Abascal, desde el plató de HORIZONTE, que votará a VOX y que tiene su decisión muy clara. Sus palabras adquieren especial relevancia política en un momento marcado por las denuncias del presidente de la formación sobre los episodios de violencia y las dificultades que, según sostiene, afrontan sus simpatizantes durante determinados actos públicos.
La declaración del doctor Cabrera conecta con un debate que ha cobrado fuerza tras los incidentes registrados en La Coruña y Avilés, donde las protestas contra los actos de VOX derivaron en situaciones de elevada tensión y obligaron a intervenir a las fuerzas policiales.
El mensaje del psiquiatra se produce en un contexto en el que Abascal está denunciando públicamente el hostigamiento contra su partido y reclamando que sus militantes puedan participar en la vida política sin amenazas ni intimidaciones.
La violencia que rodea los actos de VOX
Los sucesos de Avilés han vuelto a situar el problema en primer plano. Según la información publicada por La Nueva España, los enfrentamientos entre asistentes al mitin de Vox y manifestantes antifascistas terminaron con cargas de la Policía Nacional después de que un casco saliera volando. También se registraron petardos y lanzamientos de mobiliario de terrazas.
En La Coruña, las protestas contra la presencia de Vox han alimentado igualmente las denuncias de la formación sobre los obstáculos que, a su juicio, encuentran sus representantes y simpatizantes para desarrollar su actividad política con normalidad.
Abascal ha relacionado estos episodios con un clima de hostilidad hacia su partido y ha cuestionado la respuesta de los responsables políticos ante los incidentes. Sus acusaciones sobre una posible estrategia organizada contra Vox constituyen una interpretación política que requiere pruebas específicas para establecer responsabilidades concretas.
Abascal lleva su denuncia a Horizonte
En su intervención en Horizonte, el presidente de Vox ha insistido en la necesidad de impedir que las provocaciones y los enfrentamientos condicionen la actividad de su formación. También ha pedido a sus militantes que no caigan en las provocaciones y que eviten responder a los grupos que acuden a sus actos para expresar su rechazo.
La defensa de la libertad política ocupa un lugar central en su argumentación: los adversarios de Vox pueden manifestarse pacíficamente contra sus propuestas, pero no deben impedir que sus simpatizantes asistan a un mitin ni convertir la discrepancia ideológica en una excusa para la intimidación.
En este escenario, el anuncio del doctor Cabrera añade un elemento de interés a la conversación pública. Su declaración expresa una preferencia electoral individual y muestra que el debate sobre Vox también se desarrolla a través de testimonios personales, además de los enfrentamientos políticos y las controversias sobre seguridad.
La cuestión de fondo trasciende las preferencias de un votante concreto: garantizar que todas las formaciones políticas puedan defender sus ideas y que los ciudadanos decidan libremente su voto, sin presiones ni violencia.





















