El presidente ceutí reivindica la defensa de la ciudad en uno de sus momentos más difíciles con un contundente “Ceuta no se vende, Ceuta no se rinde, Ceuta se defiende” y evita entrar durante el acto institucional en la polémica sobre lo que sabía Marlaska.
El demoledor mensaje de Vivas al Gobierno en el Día de Ceuta ha convertido una jornada tradicionalmente institucional en una poderosa reivindicación de la ciudad y de su pertenencia a España. Juan Jesús Vivas ha pronunciado un discurso cargado de firmeza después de semanas en las que Ceuta ha permanecido en el centro de una crisis política, migratoria y diplomática de enorme dimensión.
“Ceuta no se vende, Ceuta no se rinde, Ceuta se defiende”.
La frase resume el mensaje lanzado por Vivas ante los medios. El presidente ceutí ha querido homenajear a sus vecinos por la respuesta que, a su juicio, están dando ante una situación que él mismo ha definido como “extraordinariamente triste”.
Pero la comparecencia tenía inevitablemente otra cuestión sobrevolando el ambiente: la polémica sobre las alertas previas a la crisis y qué información conocía el Ministerio del Interior.
Cuando un periodista intentó preguntarle directamente por Marlaska, Vivas decidió aplazar su respuesta.
El demoledor mensaje de Vivas en el Día de Ceuta
Todo comenzó cuando Vivas recibió una felicitación por el Día de Ceuta.
Su respuesta terminó convirtiéndose en una declaración mucho más profunda sobre el momento que atraviesa la ciudad.
“Hoy es un homenaje a todos los ceutíes, un homenaje al comportamiento que están teniendo, a la firmeza en defender a su tierra, en defender a España”, afirmó.
Y entonces llegó la frase más rotunda.
Vivas destacó la determinación de los ceutíes para trasladar al resto del país que “Ceuta no se vende, que Ceuta no se rinde, que Ceuta se defiende”.
No habló únicamente de resistencia.
También insistió en que esa defensa debe realizarse “juntos y unidos”, dejando al margen diferencias políticas, religiosas o culturales.
“Sin importar ideologías, sin importar credos, orígenes, culturas”, manifestó.
“Defender Ceuta es defender la integridad territorial de España”
Vivas elevó posteriormente el tono institucional del mensaje y situó lo que está ocurriendo en Ceuta como un asunto que afecta al conjunto del país.
“No es solamente una causa de Ceuta, sino que es una causa de España”, defendió.
El presidente de la ciudad autónoma remató esa reflexión con otra frase de enorme carga política:
“Defender la integridad territorial de Ceuta es defender la integridad territorial de España”.
El mensaje llega en un momento especialmente sensible por la crisis vivida durante las últimas semanas y por las sucesivas controversias alrededor de la actuación de Marruecos y la respuesta del Gobierno español.
La situación ha provocado además un intenso debate sobre las advertencias que manejaban las autoridades antes de producirse los acontecimientos que desencadenaron la crisis.
La pregunta sobre Marlaska que cambió el tono de la conversación
Después del discurso institucional, el periodista trató de llevar a Vivas precisamente hasta ese terreno.
Le preguntó por el informe conocido recientemente y posteriormente insistió sobre Marlaska.
Vivas frenó la cuestión.
“Hoy es el Día de Ceuta”, respondió antes de explicar que quería dedicar la jornada a la ciudad.
La respuesta no significaba que se negara definitivamente a hablar sobre el asunto. El presidente ceutí simplemente dejó claro que no consideraba aquel momento adecuado para hacerlo.
“Hoy vamos a recrearnos en celebrar a Ceuta”, explicó.
La declaración resulta especialmente significativa porque Vivas reconoció inmediatamente después la gravedad del momento que atraviesa la ciudad.
Vivas admite un momento “extraordinariamente triste”
El presidente ceutí no trató de presentar la celebración como si las últimas semanas no hubieran ocurrido.
Al contrario.
Reconoció que Ceuta vive “un momento extraordinariamente triste”, aunque contrapuso esa situación a la esperanza que, según aseguró, le produce la reacción de la población.
“Con esta categoría de pueblo que tenemos yo estoy convencidísimo de que vamos a salir adelante”, aseguró.
Y añadió algo más: “Vamos a salir adelante reforzados”.
La insistencia en la unidad atraviesa prácticamente toda su intervención. Vivas quiso que el protagonismo de la jornada recayera en los ciudadanos y no en el enfrentamiento político.
“Sabiendo que Marlaska lo sabía”
El momento de mayor tensión periodística llegó inmediatamente después.
El periodista volvió a intentar obtener una valoración planteándole expresamente la cuestión “sabiendo que Marlaska lo sabía”.
Vivas tampoco aceptó entrar entonces en el fondo de esa premisa.
“Si quiere, cuando termine el acto hago este tipo de valoraciones”, contestó.
Su explicación fue igualmente clara: “Ahora quiero darle un marcado carácter institucional, como creo que el pueblo de Ceuta merece”.
Por tanto, durante este intercambio Vivas no confirmó ni respaldó la afirmación del periodista acerca de qué sabía exactamente Marlaska. Se limitó a posponer cualquier valoración política sobre la controversia.
Una distinción importante en un momento en el que cada declaración sobre la gestión previa de la crisis puede tener importantes consecuencias políticas.
Un Día de Ceuta marcado inevitablemente por la crisis
Vivas intentó mantener la celebración dentro del terreno institucional, pero la actualidad terminó entrando inevitablemente en escena.
Su mensaje deja una imagen contundente de cómo quiere afrontar la ciudad este momento: unidad interna, reivindicación de la españolidad de Ceuta y resistencia ante las dificultades.
Y aunque decidió reservar para después sus valoraciones sobre Marlaska, dejó pronunciadas varias frases destinadas a trascender el propio acto institucional.
Especialmente una.
“Ceuta no se vende, Ceuta no se rinde, Ceuta se defiende”.
En mitad de una de las mayores crisis recientes de la ciudad, Vivas ha querido que ese sea el mensaje que salga de Ceuta hacia el resto de España.




















