La empresa valenciana Nerva Technologies ha anunciado una inversión de 15 millones de euros para construir una planta dedicada a la fabricación de motores de combustible sólido, un componente esencial en la mayoría de los misiles actuales y con aplicaciones también en sistemas no tripulados como los drones. La factoría se ubicará en la provincia de Castellón, aunque la compañía ha optado por mantener en reserva su localización exacta por motivos de seguridad y confidencialidad.
Fundada en 2023, la firma busca consolidarse como un actor relevante dentro de la industria europea de defensa, en un momento en el que el continente trata de reducir su dependencia tecnológica del exterior en un sector considerado estratégico.
Producción prevista antes de finalizar 2026
El consejero delegado y cofundador de la compañía, Francesc Coello, ha explicado que el objetivo es que los primeros motores salgan de la planta antes de que termine 2026. La nueva instalación tendrá capacidad para fabricar motores suficientes para abastecer hasta cinco programas SILAM al año, según las previsiones de la empresa.
El Sistema Lanzador de Alta Movilidad (SILAM) es uno de los principales proyectos impulsados por el Ministerio de Defensa para dotar al Ejército de Tierra de un sistema de artillería lanzacohetes de largo alcance. Este programa, valorado en alrededor de 700 millones de euros, permanece paralizado desde el pasado año debido a la utilización de tecnología israelí en la propuesta inicialmente adjudicataria.
Una alternativa a la tecnología israelí y estadounidense
Desde Nerva Technologies sostienen que su proyecto nace con el objetivo de ofrecer una alternativa industrial tanto a la tecnología israelí como a la estadounidense, que actualmente dominan el mercado internacional de los motores de combustible sólido.
Según explicó Francesc Coello, estos componentes son críticos para numerosos programas de defensa europeos y españoles, por lo que disponer de una capacidad de fabricación propia permitiría reducir la dependencia exterior y garantizar el suministro en proyectos estratégicos.
Actualmente, compañías estadounidenses como Northrop Grumman o L3Harris concentran buena parte de la producción mundial de este tipo de motores, considerados esenciales para el funcionamiento de la mayor parte de los sistemas de misiles modernos.
Contactos con Defensa e Indra
El responsable de Nerva confirmó que la empresa ya ha mantenido contactos con el Ministerio de Defensa y con compañías del sector como Indra, con el objetivo de explorar futuras colaboraciones en programas de modernización militar y en el desarrollo de nuevas capacidades tecnológicas para la industria española.
La compañía también mantiene conversaciones con diferentes fondos de inversión y empresas interesadas en participar en el proyecto mediante financiación o acuerdos estratégicos, una muestra del creciente interés que despierta la industria de defensa en Europa tras el incremento del gasto militar impulsado por numerosos países.
La industria de defensa gana peso en España
La inversión de Nerva Technologies se produce en un contexto de fuerte crecimiento del sector de la defensa en España y en el conjunto de Europa. El aumento de los presupuestos militares y la apuesta por reforzar la autonomía industrial han impulsado nuevos proyectos destinados a desarrollar capacidades propias en áreas consideradas estratégicas.
La futura planta de Castellón aspira a convertirse en una instalación clave para el suministro de motores de combustible sólido, un componente imprescindible para numerosos sistemas de defensa y cuya producción continúa concentrada en un reducido número de fabricantes internacionales.























