El Partido Popular (PP) y Vox mantienen conversaciones para alcanzar un pacto electoral que permita optimizar el reparto de escaños en el Senado. Las negociaciones contemplan tanto la inclusión de candidatos de Vox en las listas electorales del PP como la posibilidad de obtener representación mediante el cupo de senadores de designación autonómica.
El objetivo de ambas formaciones es aprovechar al máximo sus apoyos electorales para reforzar la presencia del bloque conservador en la Cámara Alta y acercarse a la mayoría de tres quintos, necesaria para determinadas decisiones institucionales, entre ellas la elección de magistrados del Tribunal Constitucional que corresponde al Senado.
PP y Vox buscan una fórmula para sumar más escaños en el Senado
Las negociaciones entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal se han intensificado después de que ambos partidos comenzaran a estudiar alternativas para coordinar sus estrategias electorales. La imposibilidad de concurrir con candidaturas conjuntas en todas las circunscripciones ha llevado a las dos formaciones a explorar acuerdos selectivos en aquellos territorios donde la división del voto de la derecha podría favorecer a sus adversarios.
Vox manifestó su disposición a negociar con el PP para evitar que la fragmentación electoral perjudique sus posibilidades de conseguir representación. Posteriormente, Feijóo confirmó públicamente que existían conversaciones para encontrar una fórmula que permitiera a ambas formaciones colaborar en el Senado.
La propuesta pasa por estudiar qué candidaturas podrían retirarse en determinadas provincias y qué compensaciones recibiría Vox a cambio de facilitar la elección de más senadores del Partido Popular.
Vox reclama puestos en las listas del PP a cambio de retirar candidaturas
Uno de los principales puntos de desacuerdo entre ambas formaciones es la contraprestación que recibiría Vox por renunciar a presentar candidatos en algunas circunscripciones.
Desde el entorno de Vox se ha planteado la posibilidad de retirar listas en territorios estratégicos, especialmente en aquellos donde la competencia entre ambos partidos podría impedir que la derecha obtuviera determinados escaños.
El PP, por su parte, habría ofrecido compensar esa renuncia mediante puestos de senadores elegidos por designación de los parlamentos autonómicos. Sin embargo, Vox no considera suficiente esta alternativa y prefiere que sus representantes puedan incorporarse directamente a las candidaturas populares en las provincias afectadas por el acuerdo.
La formación de Abascal entiende que esta fórmula supondría una compensación más directa por su contribución al resultado electoral. No obstante, esta exigencia genera diferencias con el Partido Popular, que debe valorar el impacto del pacto en sus propias candidaturas.
Las conversaciones continúan con la intención de cerrar un entendimiento antes de que finalice el plazo establecido para presentar las listas, previsto en el calendario citado para el 26 de octubre.
¿Cuántos senadores podrían ganar el PP y Vox con el acuerdo?
Los cálculos recogidos en la información original apuntan a que el Partido Popular podría conseguir hasta trece senadores adicionales mediante acuerdos con Vox en doce circunscripciones. A esa cifra se sumarían otros dos representantes en Navarra si prosperara una alianza con Unión del Pueblo Navarro (UPN).
En el escenario teórico más favorable, el PP podría pasar de los 120 senadores elegidos en 2023 a un total de 135, lo que supondría un incremento de quince representantes.
Este posible avance tendría consecuencias para el resto de las formaciones políticas. Según la simulación planteada, el PSOE perdería doce senadores, la candidatura conjunta de PSOE y Sumar cedería uno, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) perdería dos y EH Bildu, uno.
Conviene precisar que estas cifras responden a un ejercicio de simulación y no constituyen una previsión definitiva del resultado electoral. El cálculo parte de la hipótesis de que los votantes de PP y Vox respaldarían a los tres candidatos acordados y de que los demás partidos repetirían los resultados obtenidos en 2023.
La participación, la elección de candidatos y la evolución de la campaña podrían modificar sustancialmente ese escenario.
La mayoría de tres quintos del Senado, clave para el Tribunal Constitucional
El trasfondo político de las negociaciones es la posibilidad de reforzar la posición del bloque conservador en el Senado. La mayoría de tres quintos de la Cámara, que con 266 miembros se sitúa en 160 votos, resulta decisiva para determinados nombramientos y acuerdos institucionales.
Entre ellos figura la elección de los magistrados del Tribunal Constitucional que corresponde al Senado, una cuestión de especial relevancia en el equilibrio institucional español.
Para el PP, sumar nuevos escaños mediante acuerdos territoriales permitiría mejorar su capacidad de negociación y reducir la representación de las fuerzas de izquierda. Sin embargo, incluso en el escenario más favorable descrito, el incremento de senadores no garantizaría por sí solo alcanzar los 160 votos necesarios.
Por ello, el acuerdo con Vox se presenta como una herramienta para mejorar la posición electoral del PP, aunque su alcance dependerá tanto de los términos finales de la negociación como del resultado de las urnas.
El reto de PP y Vox: coordinar el voto sin una coalición nacional
Las conversaciones ponen de manifiesto que ambas formaciones pueden encontrar intereses comunes en el Senado sin necesidad de constituir una coalición electoral para todo el país.
La estrategia consiste en identificar las provincias donde la distribución de los votos puede resultar determinante y establecer acuerdos específicos para maximizar la representación conjunta. En un sistema electoral en el que unos pocos votos pueden decidir la asignación de un escaño, la coordinación entre partidos puede resultar decisiva.
El PP tendrá que determinar hasta qué punto está dispuesto a incorporar candidatos de Vox a sus listas, mientras que la formación de Abascal deberá valorar qué concesiones puede aceptar a cambio de favorecer las posibilidades electorales de los populares.
Al mismo tiempo, los partidos de izquierda tendrán que afrontar el riesgo de que una mayor coordinación entre sus adversarios altere el reparto de escaños que consiguieron mantener en las elecciones de 2023.
El desenlace de las negociaciones dependerá de que Feijóo y Abascal encuentren un equilibrio entre sus respectivos intereses. Si alcanzan un acuerdo, la distribución de candidaturas en determinadas circunscripciones podría convertirse en un factor relevante para la composición del Senado y para las futuras decisiones institucionales de la Cámara Alta.





















