El expresidente del gobierno socialista asume que ha arruinado a sus hijas y su reputación
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero habría atravesado un verano especialmente complicado mientras prepara su estrategia de defensa ante la investigación relacionada con el caso Plus Ultra. La causa, que también alcanza a sus hijas, habría provocado cambios significativos en sus rutinas y en su relación con parte de su entorno, según fuentes próximas al antiguo presidente citadas por Vozpópuli.
De acuerdo con estas informaciones, Zapatero habría optado durante las últimas semanas por reducir considerablemente sus apariciones públicas y limitar sus contactos con responsables del Gobierno y de la Administración. La recomendación de sus abogados habría sido mantener un perfil discreto mientras continúa avanzando la investigación judicial.
La supuesta ruptura con Julio Martínez
Uno de los episodios que más habría afectado personalmente al expresidente es la decisión de Julio Martínez Martínez, conocido como ‘Julito’, de colaborar con la Justicia. Según la información publicada, Zapatero habría interpretado este movimiento como una traición por parte de una persona que durante años habría pertenecido a su círculo de confianza.
Martínez habría abierto una vía de colaboración con la Fiscalía para facilitar información relacionada con Plus Ultra, con la posibilidad de obtener determinados beneficios procesales. Tras conocerse esta decisión, el empresario habría quedado apartado del entorno más cercano al expresidente.
El caso adquiere especial relevancia porque otros responsables vinculados a Plus Ultra también estarían dispuestos a colaborar con la Audiencia Nacional. La investigación está dirigida por el juez José Luis Calama, y la eventual aportación de información por parte de antiguos colaboradores podría aumentar la presión sobre las personas relacionadas con la causa.
Zapatero prepara su defensa junto a sus abogados
Durante el mes de agosto, el expresidente habría permanecido principalmente en su domicilio de Madrid y habría reducido sus desplazamientos habituales. Según las fuentes citadas, incluso habría renunciado a trasladarse a su residencia de Lanzarote para concentrarse en la preparación de su defensa.
En este trabajo estaría contando con su equipo jurídico, entre ellos el abogado Víctor Moreno Catena. Una de las principales preocupaciones de Zapatero sería el posible impacto del procedimiento sobre sus hijas, además de las consecuencias que la investigación pueda tener sobre su propia imagen pública.
El expresidente mantendría, no obstante, la convicción de que puede ofrecer explicaciones sobre las actuaciones que están siendo examinadas. Entre los asuntos que formarían parte de su estrategia de defensa se encuentra también el supuesto origen legítimo de unas joyas localizadas en su despacho, cuya procedencia habría sido objeto de atención dentro de la investigación.
Distancia con Pedro Sánchez y miembros del Gobierno
La estrategia aconsejada por sus abogados también habría afectado a la relación de Zapatero con integrantes del Ejecutivo. Las fuentes consultadas aseguran que el expresidente habría reducido sus conversaciones con dirigentes políticos y responsables de la Administración, una decisión que también habría alcanzado al actual jefe del Gobierno, Pedro Sánchez.
Esta reducción de contactos no respondería, según su entorno, a un supuesto distanciamiento político de Moncloa. El objetivo sería evitar que las comunicaciones o encuentros mantenidos durante una investigación abierta puedan terminar comprometiendo, directa o indirectamente, a miembros del Ejecutivo.
Así, Zapatero habría decidido mantener una mayor prudencia mientras se desarrolla el procedimiento judicial y se determina el alcance de las distintas actuaciones investigadas.
El expresidente continúa pendiente de la actualidad internacional
Aunque habría disminuido notablemente su exposición pública, Zapatero no habría dejado de seguir la actualidad política. Entre los asuntos que habrían concentrado su atención se encuentran la situación política de Venezuela y las cuestiones jurídicas relacionadas con la ley de Amnistía y su compatibilidad con el Derecho de la Unión Europea.
Según las mismas fuentes, el antiguo presidente también habría mantenido conversaciones privadas y enviado mensajes a personas de su confianza para reivindicar el papel que desempeñó en el pasado como mediador en Venezuela.
Su interés por la política internacional habría continuado, por tanto, pese a la decisión de mantenerse alejado de los focos mientras se desarrolla la investigación que afecta a su entorno.
Sus críticas a la gestión de la crisis migratoria de Ceuta
Otro de los acontecimientos que habría comentado en privado sería la crisis migratoria registrada en Ceuta a finales de julio. Según la información publicada por Vozpópuli, Zapatero habría expresado algunas críticas hacia la respuesta del Gobierno ante aquella situación.
En sus comunicaciones privadas también habría recuperado el recuerdo de la visita de los entonces Reyes Juan Carlos y Sofía a la ciudad autónoma en 2007. El expresidente habría utilizado aquel episodio como referencia para reivindicar la política diplomática desarrollada durante su etapa al frente del Ejecutivo.
La publicación de sus agendas aumenta su preocupación
A la situación judicial se habría sumado otro elemento que preocupa al entorno del expresidente: la publicación de sus agendas y de determinados contactos mantenidos después de abandonar la Presidencia del Gobierno.
Las fuentes citadas aseguran que Zapatero teme que algunas reuniones o actividades puedan ser interpretadas de manera aislada, sin tener en cuenta el contexto en el que se produjeron. Su defensa podría centrarse, en parte, en explicar la naturaleza institucional de determinadas actuaciones y rechazar cualquier interpretación que implique una participación deliberada en actividades ilícitas.
La estrategia pasaría así por contextualizar cada una de las actuaciones cuestionadas y diferenciar las relaciones institucionales o profesionales de cualquier conducta que pudiera tener relevancia penal.
Un nuevo escenario para Zapatero
Después de varias semanas centrado en su situación judicial, Zapatero habría asumido que tendrá que afrontar el procedimiento desde una posición diferente a la que tradicionalmente ha mantenido como expresidente del Gobierno.
El antiguo jefe del Ejecutivo habría optado por una estrategia basada en la prudencia, la reducción de su exposición pública y una mayor concentración en su defensa jurídica. Paralelamente, la ruptura con personas que hasta ahora formaban parte de su entorno reflejaría el impacto personal que la investigación estaría teniendo sobre él.
Mientras la Audiencia Nacional continúa con las pesquisas, el futuro judicial y político de Zapatero queda condicionado por la evolución del caso y por las posibles declaraciones o informaciones que puedan aportar quienes estén siendo investigados o decidan colaborar con la Justicia.
Por ahora, su entorno apuesta por mantener un perfil bajo y dejar que sean sus abogados quienes marquen la estrategia mientras avanza el procedimiento.




















