La República Democrática del Congo atraviesa el peor brote de ébola de su historia, con 7.022 casos confirmados hasta este 13 de septiembre y 3.398 fallecidos, según los últimos datos difundidos por las autoridades sanitarias del país.
Un brote que ya deja más de 3.000 muertos
De los más de 7.000 casos registrados, únicamente 1.671 personas han logrado recuperarse hasta el momento, una proporción que refleja la letalidad del actual brote, calificado ya como el más grave registrado en el país desde que se detectara el primer caso de ébola en su territorio en 1976.
Ituri, el epicentro de la epidemia
El brote se originó en la provincia nororiental de Ituri, que continúa siendo el epicentro de la epidemia y concentra la mayoría de los casos registrados, antes de extenderse progresivamente a otras provincias del este y el norte del país. La reanudación de las clases en la región ha provocado además la aparición de nuevos contagios en el entorno escolar, lo que ha disparado la preocupación entre las familias. "Estamos muy preocupados porque no sabemos de qué familia viene cada niño", ha explicado un padre de la ciudad de Bunia.
Un séptimo territorio afectado
La epidemia, declarada oficialmente a mediados de mayo de 2026 tras varias semanas de retraso en su notificación, ha terminado por extenderse a un séptimo territorio: la provincia de Ubangui del Sur, fronteriza con la República Centroafricana y la República del Congo, lo que aumenta el riesgo de propagación transfronteriza del virus a otros países de la región.
La variante Bundibugyo y la falta de vacuna
El brote está causado por la variante Bundibugyo del virus del ébola, para la que actualmente no existe ninguna vacuna ni tratamiento aprobado, aunque varios candidatos se encuentran en fase de ensayo clínico. Se trata además de la decimoséptima epidemia de ébola registrada en la República Democrática del Congo, el país con más brotes de esta enfermedad en el mundo, lo que evidencia las enormes dificultades del país para blindar de forma permanente su sistema de vigilancia epidemiológica.
Faltan 5.000 sanitarios para frenar el brote
La Organización Mundial de la Salud ha advertido de que serían necesarios 5.000 sanitarios adicionales para poder hacer frente a la epidemia con garantías, mientras distintas organizaciones sobre el terreno han calificado la financiación actual como "ampliamente insuficiente" para las labores de rastreo y aislamiento de los contagiados. Una carencia de recursos que contrasta con los propios problemas de gestión sanitaria que atraviesan sistemas de salud mucho más desarrollados, como el español, donde Ceuta llegó a quedarse sin tratamiento oral contra la sarna en pleno pico de la crisis migratoria, un ejemplo más de cómo la falta de recursos sanitarios adecuados golpea por igual a países con realidades muy distintas.























