La Policía Nacional detiene a cinco personas, incauta más de 5 kilos de cocaína y registra casas y una nave en Murcia y Molina de Segura
Cinco personas han sido detenidas en una operación contra el narcotráfico en Murcia y Molina de Segura. Ha permitido la caída de una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína, tras una investigación policial que se prolongó durante meses y que culminó con registros domiciliarios y en una nave industrial.
La investigación comenzó hace meses. Los policías de la Unidad de Droga y Crimen Organizado de la Policía Nacional (Udyco) sospechaban que la banda utilizaba viviendas, garajes y una nave industrial como puntos de almacenamiento y distribución de droga. La operación ha terminado con cinco detenidos, registros en distintos puntos de Murcia y Molina de Segura y la intervención de más de cinco kilos de cocaína ocultos en un vehículo.
Blanqueo de capitales
Según se desprende de la investigación judicial, que se encuentra bajo secreto de sumario, la organización estaba asentada en Murcia y se dedicaba al tráfico de sustancias estupefacientes y al blanqueo de capitales. El grupo tenía una estructura organizada, con reparto de funciones, uso de testaferros y medidas de seguridad destinadas a dificultar los seguimientos policiales.
Uno de los puntos neurálgicos de la organización era una nave industrial ubicada en el polígono de Cabezo Cortado, en Murcia. Allí operaba una empresa de alquiler de vehículos. Según la investigación, esa empresa funcionaba como base logística del grupo. Desde allí se producían reuniones, cambios de vehículos y traslado de bolsas y paquetes relacionados con el tráfico de drogas.
Seguimiento policial
Durante meses, los agentes realizaron intervenciones telefónicas, vigilancias y seguimientos de vehículos. Detectaron desplazamientos a otras provincias en vehículos a nombre de terceros o de empresas, una forma habitual de dificultar la identificación de esos movimientos.
Además, la operación se precipitó cuando varios miembros del grupo realizaron un viaje a Madrid en dos vehículos. Los agentes iniciaron el seguimiento y comprobaron cómo ambos coches viajaban coordinados. Tras varias horas, los vehículos emprendieron el regreso hacia Murcia.
Durante el trayecto de vuelta, uno de los coches simuló una avería. Fue retirado por una grúa, mientras los ocupantes continuaban el viaje en el otro vehículo. Para los investigadores, aquella maniobra no fue casual. Sospechaban que el coche averiado podía transportar la droga para evitar que, en caso de control policial, fuese localizada en el vehículo donde viajaban los ocupantes.
Estupefacientes y efectivo
Por otro lado, el vehículo fue trasladado a un depósito. Allí, tras una inspección, los agentes localizaron una ‘caleta’, un habitáculo oculto bajo los asientos delanteros. En su interior encontraron cinco paquetes de cocaína, con un peso aproximado de 5,5 kilogramos.
Tras el hallazgo, los agentes detuvieron a cinco personas y se activó la fase final de la operación. Un juzgado autorizó registros simultáneos en varias viviendas de las pedanías murcianas de Corvera, Gea y Truyols, en Molina de Segura. También la nave industrial en el polígono industrial de Cabezo Cortado en Murcia, utilizada como base logística por la organización.
En los registros, los investigadores buscaban sustancias estupefacientes, dinero en efectivo, documentación, armas, teléfonos móviles, ordenadores… Y cualquier material que pudiera estar relacionado con la actividad delictiva.
La organización tenía una estructura con jerarquía. Con reparto de funciones y medidas de seguridad, como cambios constantes de vehículos, uso de empresas como cobertura y comunicaciones encriptadas.












