La tragedia ferroviaria de Urda, con decenas de víctimas mortales y familias destrozadas, ha abierto un nuevo frente de polémica sobre el enfoque informativo de la televisión pública. Durante la cobertura del accidente, Jesús Cintora recordó en directo en TVE el siniestro ferroviario de Torre del Bierzo, ocurrido en 1944, y afirmó que el régimen de Franco ocultaba los muertos de aquella catástrofe.
La referencia histórica provocó una reacción inmediata en redes sociales.
El escritor Juan Soto Ivars publicó un comentario cargado de ironía que se ha convertido en una crítica al enfoque elegido por el presentador: «Ya sabía yo que Franco tenía algo que ver».
La polémica llega cuando los equipos de emergencia siguen trabajando tras el accidente de Urda y España espera explicaciones sobre las causas del choque, el funcionamiento de los sistemas de seguridad y las responsabilidades de la Administración.
Franco vuelve a la pantalla en plena tragedia
El accidente de Torre del Bierzo se produjo el 3 de enero de 1944 en la provincia de León. La colisión de varios convoyes en el entorno de un túnel provocó una catástrofe cuya dimensión exacta continúa siendo objeto de debate histórico. Las cifras oficiales de la época situaron los fallecidos en torno a 78-79, aunque distintas investigaciones han planteado números superiores.
Recordar este episodio forma parte del trabajo periodístico. Sin embargo, la decisión de introducirlo en plena cobertura de una tragedia actual, vinculándolo además al ocultamiento de víctimas durante la dictadura, ha suscitado críticas sobre la pertinencia de ese enfoque y el uso político de la memoria histórica.
La pregunta es inevitable: ¿qué aporta esta comparación a los ciudadanos que hoy reclaman conocer por qué se ha producido el accidente de Urda y qué falló en la seguridad ferroviaria?
Las responsabilidades del presente
La tragedia vuelve a poner el foco en la gestión de ADIF, los retrasos en la modernización de determinados sistemas ferroviarios y la actuación del Ministerio de Transportes bajo Óscar Puente. Son asuntos que exigen investigaciones rigurosas, transparencia y respuestas concretas, no distracciones que desplacen el foco de las víctimas y de las causas del siniestro.
Cintora: indigno y miserable
Resulta indigno y miserable por parte de un personaje televisivo como Cintora, desde una perspectiva editorial, aprovechar una tragedia de esta magnitud para alimentar la batalla partidista y resucitar permanentemente a Franco en el debate público.
Cintora vuelve a colocar a Franco en el centro del relato cuando los españoles necesitan respuestas sobre el presente. No sabemos con qué intención lo hace, pero la televisión pública debería priorizar la información rigurosa, la investigación de los hechos y el respeto a las víctimas, en lugar de convertir una catástrofe ferroviaria en munición para la confrontación política.




















