La incorporación del activista y taekwondista Damián López a la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana continúa generando un intenso debate en el ámbito político regional. El nombramiento, dispuesto por la delegada Pilar Bernabé, ha situado al secretario LGTBI del PSPV-PSOE en el foco de las críticas de la oposición debido a su falta de experiencia previa en la administración pública, la ambigüedad de sus funciones institucionales y el importe de su remuneración, que rozó los 38.000 euros públicos durante el pasado ejercicio.
Las retribuciones asignadas al asesor han reavivado el malestar tras recordarse diversos episodios en los que utilizó sus perfiles en redes sociales para señalar a formaciones como el Partido Popular y VOX como responsables discursivos de agresiones homófobas en la región.
Ataques LGTBI por jóvenes con rasgos árabes
Estas acusaciones de politización han cobrado mayor relevancia a raíz de investigaciones policiales e informaciones sobre sucesos violentos en la capital valenciana donde la autoría de los ataques a personas del colectivo LGTBI recaía en grupos de jóvenes con rasgos árabes o magrebíes, contradiciendo las narrativas iniciales difundidas en la esfera digital.
A cazar homosexuales
Entre los hechos que han alimentado la controversia se encuentra la reciente agresión sufrida por un joven en Valencia a manos de una banda de siete personas de origen magrebí, quienes propinaron una paliza a la víctima por su condición sexual. Las declaraciones del afectado, quien relató ante las fuerzas de seguridad que los atacantes "salieron a cazar homosexuales" y que la intervención policial evitó un desenlace fatal, han servido a la oposición para denunciar una doble vara de medir en la valoración pública de los delitos de odio según el perfil de los agresores.
López, cuyo fichaje por la ejecutiva socialista fue impulsado en su día por Ximo Puig siguiendo el esquema de incorporar deportistas a secretarías de diversidad, ya arrastraba discrepancias antes de su llegada al cargo institucional.
Entre sus intervenciones más comentadas figuran mensajes descalificatorios hacia sectores conservadores, peticiones de retirada para ninots falleros críticos con la gestión del Ejecutivo del PSOE de Sánchez e imágenes desinformales en plataformas de interacción social. Pese a las objeciones sobre la idoneidad de su perfil para el desempeño institucional, la Delegación del Gobierno mantiene su respaldo a la labor de asesoramiento del dirigente socialista.























